Eliot Weinberger indaga en las culturas del mundo y el arte en 'Las cataratas'

Eliot Weinberger
DUOMO EDICIONES
Actualizado 13/09/2012 18:09:40 CET

BARCELONA, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

El escritor neoyorquino Eliot Weinberger ha publicado su última obra, 'Las cataratas' (Duomo Ediciones), un compendio de 11 ensayos donde la fragmentación documental y la poesía se entremezclan para guiar al lector a través de un recorrido histórico por diferente culturas del mundo y el arte.

El ensayo 'Las cataratas', que da nombre al libro, es una vuelta a los orígenes con la pretensión de establecer relaciones entre los hutus y los hijos de Noé, cada uno representante de una raza distinta cuya evolución alberga racismo y esclavitud, ha aseverado el autor en una entrevista a Europa Press.

Asimismo, ha destacado los textos 'Rastros kármicos' y 'La tribu cámara', centrados en el arte y mediante los cuales postula que las culturas del pasado están muy presentes en la actualidad y establece una defensa de la etnología como arte sustentado en la veracidad, respectivamente.

Ha establecido sus ensayos como un "collage" compuesto por datos verificables y escritos a la manera de la poesía, que salta de imagen en imagen --dando importancia al silencio entre éstas-- y que a su vez presta atención a la musicalidad de la frase.

Ha añadido que sus textos actúan como "objetos guardados en la memoria", cajas que habitan en un espacio al uno puede ir y recuperar hechos, datos e historias de culturas del mundo para averiguar las correspondencias que se dan entre éstas.

"Escribir un ensayo es como ir de caza", ha dicho; se sigue a la pieza por el sendero --como el sendero de la vida-- sin saber hacia dónde, porque lo importante es el camino y las preguntas que éste alberga.

Ha hecho hincapié en el momento que vive el ser humano, con conocimientos y herramientas para medir el universo, pero éste a la vez se ha vuelto más misterios e inexplicable que hace siglos

Finalmente, ha establecido que internet es el resorte que inicia el siglo XXI, y ha destacado la fuerza democracia que representa, ya que dificulta el control de información y es un altavoz para disidentes.