BARCELONA 6 May. (EUROPA PRESS) -
El colectivo de asociaciones de madres y padres (Ampa) de guarderías de Barcelona, formado por más de 35 ampas activas de las 92 que hay en la ciudad, ha iniciado una campaña de desobediencia civil que consistirá en retener la cuota como "medida de presión" para reclamar diálogo al Ayuntamiento de Barcelona ante los recortes en los centros.
Según ha explicado a Europa Press una de sus miembros, Eva Alquézar, hace dos meses que trabajan en la iniciativa que consiste en congelar el pago de la cuota que abonan al Institut Municipal d'Educació de Barcelona (Imeb) como mínimo durante este mes de mayo.
La medida no supone en ningún caso "dejar de pagar", puesto que la cuota se continuará abonando, pero se pagará a las ampas, se depositará al notario de forma provisional, o bien la retendrán las mismas familias, y cuando haya diálogo pagarán lo que deben.
Precisamente, este martes protagonizarán un acto unitario en el que registrarán al Imeb unas 200 cartas de familias que hasta ahora se han sumado a la iniciativa.
Alquézar ha señalado que la intención de la medida es que el Ayuntamiento les reconozca "como mínimo como interlocutores", puesto que hasta la fecha aún no han logrado reunirse con sus representantes para trasladarles sus reivindicaciones.
Entre ellas, las ampas barcelonesas critican la "política de hechos consumados" del consistorio ante los ajustes en las guarderías que, según han remarcado, sufren principalmente los menores.
Concretamente, se quejan de que hayan escolarizado a sus hijos con unas condiciones determinadas y después hayan visto empeorar la calidad del servicio por el aumento de ratios de profesores, la reducción del horario laboral del personal educativo del mediodía y de las ayudantes de cocina, y la externalización de la gestión de nuevos centros municipales.