Archivo - El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, durante una rueda de prensa, en la sede del partido, a 12 de febrero de 2024, en Madrid (España). - Diego Radamés - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha explicado este miércoles su oposición a la proposición de ley de PSOE y Junts para la delegación de competencias en inmigración porque considera que el pacto es "no es un acuerdo para descentralizar competencias, esto es un acuerdo para descentralizar el racismo".
Lo ha dicho en sendas entrevistas en 'La 2' y 'Ràdio 4' y en 'Ser Catalunya' recogidas por Europa Press, en las que ha señalado la exposición de motivos de la norma: "Es absolutamente infame. Es una proposición de motivos que, insisto, contiene marcos, no ya de derecha, sino marcos de extrema derecha".
"Se habla abiertamente de que la inmigración pone en cuestión la sostenibilidad en Catalunya, se habla abiertamente de que la inmigración es una amenaza para la identidad y para la lengua en Catalunya, se dice claramente que la inmigración impacta directamente sobre los servicios públicos en Catalunya", ha criticado.
Ha afirmado que "no es una cuestión de autogobierno, es una cuestión de políticas migratorias abiertamente racistas" y ha asegurado que el PSOE se niega a prohibir las devoluciones en caliente, a cerrar los Centros de internamiento de extranjeros (CIE), continúa con redadas racistas y lleva un año guardando en un cajón la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de regularización extraordinaria de personas migrantes en situación irregular, en sus palabras.
NEGOCIACIONES CON JUNTS
Preguntado por si han recibido llamadas en las últimas horas para cambiar su posición, ha dicho que han recibido algún mensaje, pero que su posición es clara, nítida y cristalina: "Con los derechos humanos no se negocia y nosotros lo que queremos que se implemente inmediatamente es esa regularización extraordinaria de más de medio millón de personas migrantes".
Sobre si el voto favorable de Junts a esta ILP cambiaría su opinión, ha afirmado que tiene muchísimas dudas que vaya a hacerlo: "Estamos prácticamente seguros que Junts no va a votar a favor de la regularización extraordinaria de más de medio millón de personas migrantes por el simple hecho de que Junts está llevando a cabo políticas claramente antiinmigración".
"Es un paso previo ineludible para podernos siquiera sentarnos a negociar, pero como digo, Junts creemos que no va a votar a favor de esa regularización extraordinaria de personas en situación irregular y no va a hacerlo porque Junts es un partido abiertamente antiinmigración. Junts es un partido, así lo hemos calificado, racista", ha añadido.