Actualizado 23/07/2012 17:46 CET

El fuego calcina una granja de Llers y su dueño lamenta que pierde "el trabajo de una vida"

Granja Calcinada En Llers
EUROPA PRESS

Vecinos de Llers lamentan los daños originados por el incendio de la Jonquera

LLERS (GIRONA), 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

Vecinos de la localidad de Llers han lamentado este lunes los efectos ocasionados por el incendio del Alt Empordà originado este domingo en la Jonquera, que ya lleva afectadas 13.000 hectáreas, y que ha quemado prácticamente entera una granja de la localidad, propiedad de Jaume Teixidor, que ha deplorado que ha perdido el trabajo "de toda una vida".

En declaraciones a Europa Press, Teixidor ha explicado que la granja ardió "en cosa de dos o tres minutos" y quedó calcinada en su práctica totalidad, quedando las instalaciones y la maquinaria inservibles, si bien los animales esquivaron el fuego y han sobrevivido todos excepto dos cerdos.

"Primero te sube la adrenalina y luchas como un león, pero después sientes tristeza porque se te quema el trabajo de toda una vida", ha relatado el ganadero, quien aún no ha podido calcular las pérdidas económicas, pero confía en que la compañía aseguradora le pague el dinero suficiente para reconstruir la granja y empezar de nuevo.

Los vecinos de Llers han expresado su pena por los daños sufridos en el paisaje del pueblo, que este domingo fue desalojado por las llamas.

La jefa del bar de la plaza, Maite Martí, ha explicado que varios agentes pidieron a los vecinos que abandonaran sus casas, algo que ella no hizo porque donde vive no podían llegar las llamas, según ha dicho, y ha lamentado que "todo en las inmediaciones del pueblo está quemado", lo que le produce gran sensación de tristeza y desgracia, ha asegurado.

En los márgenes y montes cercanos a las carreteras de acceso a Llers se puede observar el efecto devastador del fuego, que aún provoca que los Mossos d'Esquadra corten la vía secundaria que une este pueblo con Sant Llorenç de la Muga y Terrades.

Justo al lado de los agentes, Miquel Arché y Montse, vecinos de estos dos pueblos, respectivamente, han explicado que el incendio les asustó mucho, aunque no desalojaron sus casas porque residen en el centro de sus localidades y ahí no alcanzaron las llamas.

Arché ha definido los hechos como "algo muy desagradable que no tendríamos que estar explicando", y ha añadido que, como en Llers, durante la pasada madrugada los Mossos también recorrieron Sant Llorenç con altavoces y micrófonos para recomendar el desalojo, pero él se quedó en casa porque sufría por las masías de su alrededor, y ha concluido que, si el fuego es intencionado, quien lo haya provocado "se acordará toda su vida y no llegará a los 80 años".