BARCELONA 28 Mar. (EUROPA PRESS) -
La diputada de ICV-EUiA Dolors Camats ha arremetido contra el "sectarismo" del Govern de CiU y de la consellera de Enseñanza, Irene Rigau, por cerrar centros educativos y quitar ayudas a entidades que no son afines políticamente a los convergentes, como la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Catalunya (Fapac).
En su intervención en la sesión de control al Govern, Camats ha lamentado que el Govern haya ordenado el cierre de una escuela de Tarragona, la Olga Xirinacs, y haya bloqueado la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que había presentado Fapac para conseguir que vuelvan a ser subvencionadas las actividades que las asociaciones de padres y madres organizaban en los centros públicos, como comedor, transporte, servicio de acogida matinal, actividades extraescolares, compra de material, pago de bibliotecarios y maestros de refuerzo e incluso la calefacción de los centros.
"La ILP fue aceptada por la Mesa del Parlament y luego ha sido vetada. El Govern castiga a la beligerancia de la Fapac" por sus críticas a la política de recortes del Govern, ha asegurado Camats.
ICV-EUiA ha asegurado que no permitirá que quede aparcada la iniciativa de la Fapac, por lo que la llevará en el Parlament en forma de iniciativa legislativa con los mismos contenidos que incluía la ILP que había presentado.
"Nuestro grupo llevará la ILP al Parlament en formato de proyecto de ley", ha indicado Camats, que ha hecho su intervención luciendo una gran pegatina verde a favor de la huelga general, e instando a la población a secundar los paros en contra de la reforma laboral.
Camats ha criticado también el doble rasero que tiene el Govern en lo que a participación de la ciudadanía se refiere: "Tan valientes que son para convocar consultas" y en cambio se rechaza desde el Ejecutivo una ILP que contaba con más de 15.000 firmas a sus espaldas.
La ecosocialista también ha asegurado que el Govern "castiga" a las escuelas públicas que habían presentado proyectos para singularizar su oferta educativa y diferenciarlas del resto, como el centro de primaria Olga Xirinacs de Tarragona.
"ESCUELA DE ROJOS"
Camats y Rigau han protagonizado un rifirrafe por una expresión que supuestamente utilizó la consellera para referirse a la escuela Olga Xirinacs: según el diputado del PP en el Parlament y edil en Tarragona Jordi Roca, la consellera definió este centro como una escuela "de rojos con la cual ni CiU ni PP" pueden estar de acuerdo.
La ecosocialista ha cargado contra Rigau por castigar a este centro, mientras que Rigau ha negado haber utilizado este calificativo, más propio de un vocabulario "de posguerra" y ha negado que el Govern sea sectario a la hora de planificar las subvenciones y la actividad educativa.
"Ni castigamos ni somos sectarios. Hacen política a la desesperada", ha asegurado Rigau, en respuesta a Camats.
Rigau ha lamentado la beligerancia del tripartito contra el Govern en educación, sobre todo por haber suprimido la sexta hora en los centros de primaria de titularidad pública, y ha asegurado que el tripartito podría haber incluido esta ampliación horaria en la Ley de Educación de Catalunya que se promovió en la anterior legislatura, algo que no hizo.
"Ahora nos quieren exigir lo que cuando gobernaban no incluyeron en la Ley de Educación", ha asegurado la consellera, que ha asegurado que el Govern ha quitado las subvenciones a la Fapac al igual que lo ha hecho con el resto de federaciones de asociaciones de padres: Fapac, Fapaes, CCAPAC y Fapel se han quedado sin las ayudas que recibían para organizar actividades extraescolares, algo que Rigau ha enmarcado en la necesidad de priorizar económicamente la educación obligatoria ante la crisis económica y la caída de ingresos de las administraciones.