Archivo - Bosque mediterráneo en Catalunya. - GALDRIC MOSSOLL - CREAF - Archivo
BARCELONA, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un estudio con participación del Creaf ha alertado de que, si no se reducen significativamente las emisiones, las perturbaciones forestales --incluyendo incendios, plagas de insectos y ventadas-- podrían duplicarse en Europa antes de acabar el siglo XXI, en comparación con el periodo 2001-2020.
Según la investigación, publicada en la revista 'Science', las perturbaciones que más aumentarán serán los incendios forestales, pudiéndose llegar a triplicar la superficie quemada anual en Europa y convirtiendo en habituales episodios hasta ahora considerados "extremos", informa el Creaf en un comunicado de este jueves.
Las plagas de insectos podrían experimentar un aumento de cerca del 50%, aumentando especialmente los escarabajos xilófagos --que se comen la madera-- porque el aumento de temperatura acelera su ciclo reproductivo y le permite expandirse en zonas hasta ahora limitadas por el frío.
El investigador del Creaf y coautor del estudio, Josep Maria Espelta, ha señalado que un elemento "inquietante" es que las proyecciones no se comparan con periodos históricos antiguos y estables, sino con un periodo reciente (2001-2020), el más intenso en perturbaciones de los últimos 170 años.
EL MEDITERRÁNEO, VULNERABLE
De acuerdo con los datos, la región Mediterránea se sitúa entre las zonas más vulnerables, con cerca del 90% de sus bosques en riesgo de verse afectados por más incendios y plagas bajo escenarios de calentamiento elevado.
Espelta ha apuntado que el motivo son la combinación de sequías, calor y bosques jóvenes y homogéneos, donde la actividad agrícola y pastoral se ha abandonado y "ya no hay un paisaje en mosaico que dificulta la propagación de los incendios".
Otras regiones "muy vulnerables" que identifica el estudio incluyen el oeste de Francia, Irlanda y Reino Unido y los Cárpatos, si bien "ninguna región se salva" y toda Europa experimentará el aumento de estos fenómenos.
REDUCIR PARA MITIGAR
El trabajo señala también que una reducción "ambiciosa" de las emisiones podría limitar el aumento global de las perturbaciones forestales a valores cercanos al 20%, muy por debajo de los escenarios sin mitigación.
Los investigadores subrayan que los resultados se han obtenido asumiendo una gestión forestal continuista, pero que si se introdujesen cambios en la gestión adaptándola al cambio climático, "se podría aumentar la resiliencia de los bosques y fomentar paisajes forestales más resilientes".