BARCELONA, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
Las primeras investigaciones sobre la explosión de este miércoles de un taxi en Barcelona apuntan a que el vehículo tenía la instalación de Gas Licuado del Petróleo (GLP) "a medio hacer", según el concejal de Movilidad y presidente del Institut Metropolità del Taxi (IMET), Eduard Freixedes.
Sin embargo, aún no se dispone de la conclusión definitiva y Freixedes espera tenerla en un par de días, según ha dicho este jueves al preguntársele en rueda de prensa, y ha agregado que, además del IMET, Toyota está elaborando su informe, ya que el taxi era un Toyota Prius híbrido con el GLP.
La automovilística defendió este miércoles que es "técnicamente imposible" que un Toyota Prius de serie y sin modificaciones explote en las condiciones de la deflagración del taxi, y añadió que la modificación fue hecha por un tercero ajeno a Toyota y a su red de concesionarios.
El taxi que explotó tenía "dos o tres semanas", según ha explicado este jueves a Europa Press Manolo Otero, responsable del taller Manusan, que hizo la instalación de GLP en el vehículo y que también entregará al IMET por escrito un informe con sus conclusiones.
Otero ha relatado que había un marcador de gas instalado en el vehículo que no marcaba bien y debía esperarse a una pieza de repuesto, ante lo que pidió al taxista que por ahora el coche no funcionara con el GLP sino con gasolina, pero "lo cargó igualmente" de gas.
El IMET, que también ha pedido un informe de lo ocurrido a la Generalitat, prevé revisar el protocolo de transformación de los vehículos al GLP en función del resultado de los análisis, aunque subraya que este tipo de instalación está autorizada en España y Catalunya.
Toyota desaprueba modificar sus vehículos con la instalación de GLP y retira la garantía a un vehículo modificado, pero los talleres que la instalan ofrecen un seguro adicional, y Freixedes ha resaltado además que "todo vehículo que se transforma debe pasar la ITV".
CARBURANTE BARATO
El concejal de Movilidad ha calculado que más de un centenar de taxis funcionan en la capital catalana con un sistema similar al del que explotó, ya que el GLP, carburante que también se denomina AutoGas, es "menos contaminante" y más barato que la gasolina.
Lo ha constatado el secretario general en Barcelona del Sindicato del Taxi de Catalunya (Stac), José María Sánchez, quien ha concretado que este carburante está a 0,66 euros el litro, con lo que se ha demostrado como una buena vía de ahorro para el sector, muy tocado por la crisis.
Sánchez también ha explicado a Europa Press que a diferencia de los Seat, en España los Toyota no salen de fábrica con la instalación de GLP incorporada, pero los taxistas acuden a instaladores en la capital catalana.