BARCELONA 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Japonesa de Amistad con Catalunya promoverá el Día de Sant Jordi en el país nipón al mes del terremoto y el tsunami para mantener viva la festividad del libro y la rosa, que empezaron a difundir hace 25 años.
En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la asociación, Ioshioki Matsuoka, ha avanzado que organizarán conciertos y debates a propósito de la literatura en la ciudad de Nagoya, a 260 kilómetros al oeste de Tokyo, y que hace un cuarto de siglo acogió la primera edición del Sant Jordi en Japón, de mano de la entidad.
Además, la asociación se ha aliado con diversas editoriales y tiendas de libros japonesas para anunciar la festividad a través de los medios de comunicación, en un esfuerzo por recobrar la normalidad tras la conmoción por el sismo del 11 de marzo.
Los japoneses mantienen el espíritu de la celebración --"una fiesta al amor y al intelecto"--, aunque han adaptado las formas: regalan todo tipo de flores, no sólo rosas, y tanto hombres como mujeres dan y reciben flores y libros como muestra de igualdad.
"El 'Día de Sant Jordi' ya aparece como tal en algunos calendarios japoneses, y cada vez son más los municipios que toman la iniciativa para celebrarlo", ha observado Matsuoka, quien ha destacado los valores universales del evento, por encima de su vertiente comercial.
HOMENAJE DE LA GENERALITAT
En cuanto a la decisión del Govern de declarar este Sant Jordi Día de Solidaridad con Japón, ha expresado su emoción por este gesto simbólico, y ha señalado que su comunidad se siente "muy querida por Catalunya".
Según han explicado a Europa Press fuentes de la Generalitat, el acto se celebrará el mediodía del sábado 23 de abril ante la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia de Barcelona, y contará con la intervención de diversas personalidades y con piezas musicales que se concretarán a lo largo de la semana.
Además, los libreros del Salón Internacional del Cómic de Barcelona destinarán el cinco por ciento de su recaudación a una entidad de ayuda a los damnificados por el terremoto, el tsunami y la alerta nuclear que elegirá el propio Gobierno japonés.