Actualizado 22/11/2014 10:30 CET

Campaña para concienciar sobre el malgasto alimentario

Campaña para concienciar del malgasto alimentario
Foto: TERRITORI I SOSTENIBILITAT

Cada año se pierden 260.000 toneladas de comida en buen estado en Catalunya

   BARCELONA, 22 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona y el AMB unen esfuerzos para desarrollar una campaña de concienciación para evitar el malgasto alimentario.

    En Catalunya supone tirar cada año 260.000 toneladas de comida en buen estado.

   Durante lo que resta de 2014 y en 2015 se llevarán a cabo diferentes acciones, entre las que se contarán una exposición itinerante donde se explica el origen del desaprovechamiento y cómo evitarlo, una aplicación móvil para ser más cuidadosos con la comida que se compra y acciones en los medios de comunicación y redes sociales, ha informado este sábado el departamento que lidera Santi Vila.

   La campaña 'Som gent de profit' (Somos gente de provecho), que se presenta este sábado coincidiendo con el Día Temático de Prevención del Malgasto Alimentario, enmarcado en la VI Semana Europea de la Prevención de Residuos, va dirigida a todos los ciudadanos que en algún momento de la cadena de producción, venta, consumo y rechazo de productos puedan cambiar sus hábitos para evitar lanzar la comida.

   En Catalunya se malgastan anualmente más de 260.000 toneladas de alimentos, cifra que corresponde al 7% de los que adquieren las familias, los restaurantes y los comercios, según un estudio elaborado en 2011 por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) por encargo de la Agencia de Residuos de Catalunya.

   Estas 260.000 toneladas suponen que cada catalán tira cada año unos 35 kilos de alimentos que se pueden aprovechar, dato que equivale a lanzar la comida consumida durante unos 25 días o alimentar a más de medio millón de personas.

   En términos económicos, la pérdida es de 112 euros por habitante y año, y en Catalunya representa 841 millones de euros anuales, y la mayoría de este desaprovechamiento se produce en los hogares, seguido de los supermercados, la hostelería, el comercio al detalle, el catering y los mercados municipales.

   En el ámbito doméstico, los principales factores que influyen en este malgasto es la pérdida de conciencia de la importancia de lo que se tira o la poca planificación de las compras; en la distribución, por la demanda de productos refrigerados y las restricciones naturales, y en los servicios de restauración se puede aprovechar mejor dimensionando las raciones y mejorando la planificación.

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