BARCELONA 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
La librería Jaimes de Barcelona inaugurará este martes su nueva sede en Barcelona, situada en el número 318 de la calle Valencia, tras abandonar el paseo de Gràcia, y donde emprende una nueva etapa más espaciosa y con un proyecto cultural en el que colaborará con los negocios vecinos, como la emblemática Flores Navarro, la tienda de música Audanis, y la gourmet Murrià.
"Queremos una política más activa", ha expuesto en rueda de prensa en Barcelona, la propietaria del negocio, Montse Porta, quien ha apuntado que en su anterior sede estaban apretados y no tenían la posibilidad de crecer.
El nuevo emplazamiento permite a la librería contar con una sala para presentar libros, realizar coloquios y "colaborar con las editoriales", además de una nueva disposición más amplia para todos los libros expuestos.
En este emplazamiento también es importante el vecindario, ya que la nueva tienda se sitúa entre la emblemática floristería Navarro, la tienda de música Audanis y la tienda de delicatessen Murrià, con las que se propone colaborar más adelante, y que reportan ambiente a la calle.
De hecho, si la legislación de horarios comerciales lo permite, la propietaria espera poder abrir los domingos por la mañana gracias al ambiente que propicia la zona
"Hay que fidelizar a los clientes, quienes deciden qué tipo de librería quieren cuando compran un libro en un supermercado, por Internet o en una librería", ha apuntado.
Aunque solamente está situada a dos calles de su antiguo emplazamiento, Porta augura que perderá la clientela turística y los paseantes, mientras que ganará compradores del barrio, aunque estima que esta diferencia le reportará una disminución de las ventas.
Porta ha explicado que esta nueva etapa es un "reto" para ella, que ha estado motivado por el incremento del precio del alquiler en 2014 a precio actual de mercado, después de permanecer desde 1951 con el mismo precio.
UN PRECIO "RIDÍCULO"
"Entiendo que aquel precio era ridículo, pero el que pondrán ahora es ridículo para nosotros por ser impensable", ha esgrimido sin precisar las cifras.
De un antiguo local de 200 metros, la Jaimes pasa ahora a un espacio de 220 con 60 de almacén en la planta inferior, que consiguen dar una "sensación más agradable".
"Nos atamos la manta a la cabeza", explica la propietaria, quien ha podido buscar con tranquilidad y negociando un buen local para su librería, del que dice que fue un amor a primera vista por su diafanidad.
La librería Jaimes fue abierta en 1914 por parte del abuelo de la actual propietaria, Jaume Arnau, una época en la que comportó "aire fresco" para la ciudad, y al cabo de diez años se trasladó a la tienda que ahora han dejado en paseo de Gràcia.
"Convirtieron esta tienda en la librería francesa de Barcelona", ha dicho la propietaria, que ha remarcado el complejo contexto político de entonces.
La librería será inaugurada oficialmente este martes por la tarde, y para simbolizar el traspaso, la librería aún mantendrá este Sant Jordi un estand en el paseo de Gràcia, aunque también tendrá a autores firmando a las puertas de su nueva sede.