GIRONA 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
El acusado de matar a cuchillazos un marroquí en Empuriabrava (Girona), Mohamed N., declaró hoy en la Audiencia de Girona que en junio de 2004 sentía "odio y miedo por las amenazas e insultos" que recibía de un compatriota, Rachid Etnaki, a quien acabó matando.
Una problemática de drogas y las amenazas e insultos provocó, según la defensa del acusado, que la noche del 19 de junio de 2004, en la zona de ocio dels Arcs de Empuriabrava se produjera la muerte a cuchilladas de Etnaki. Según sostiene la defensa, Mohamed N. actuó en legítima defensa, mientras que la Fiscalía pide 18 años de prisión para el ciudadano marroquí por asesinato.
El acusado declaró hoy que la noche del crimen estaba en estado de "nerviosismo" por las continuas amenazas que recibía de Etnaki. "Yo quería asustarlo, no tenía intención de hacerle daño", declaró el acusado.
Mohamed N. compró días antes un cuchillo en Figueres (Girona) para protegerse, según él, después de una primera pelea que tuvo lugar el 2 de junio, cuando, según el acusado, Etnaki le mordió la oreja. El día del crimen, Mohamed dejó el cuchillo y entró en un bar de Empuriabrava con amigos. Cuando salió, se encontró con la víctima que le insultó y agredió.
Después que los separan, Mohamed N. fue a buscar el cuchillo que había dejado al otro lado de la calle de los bares y lo escondió en los pantalones. En la zona de bares, se cruzó con la víctima, a quien dio un golpe en la cara y clavó el cuchillo repetidas veces por la espalda, según él, por el miedo y odio que sentía hacia Etnaki por las amenazas de muerte que recibía.
La pelea acabó con la muerte de Rachid Etnaki. El acusado escondió el arma entre una hierbas y alertó a los Mossos d'Esquadra del suceso. Según Mohamed N., Etnaki aún estaba vivo cuando llegaron los efectivos policiales.