Actualizado 05/09/2009 22:46 CET

Más de 7.000 personas se manifiestan en Barcelona a favor de la cultura del fuego

BARCELONA, 5 Sep. (EUROPA PRESS) -

Más de 7.000 personas, según la Guardia Urbana, se manifestaron hoy en Barcelona bajo el lema 'Haremos las fiestas con fuego, caiga quien caiga' a favor de la cultura del fuego en una marcha que arrancó en la plaza Urquinaona y recorrió la Via Laietana hasta llegar a la plaza Sant Jaume, donde el músico Pep Sala leyó un manifiesto desde el balcón del Ayuntamiento de Barcelona ante una plaza abarrotada.

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, recibió junto al primer teniente de alcalde, Carles Martí, y el delegado de Presidencia, Ignasi Cardelús, a una representación de las 'colles' de fuego de Catalunya.

Muchos de los participantes acudieron vistiendo los colores de sus agrupaciones culturales y algunos incluso lo hicieron disfrazados de dragón, símbolo de muchos espectáculos pirotécnicos.

El objetivo de la marcha era, según sus organizadores, dar un impulso "explícito" a las alegaciones presentadas y consensuadas por la Generalitat y las federaciones convocantes ante el Ministerio de Industria al proyecto que regulará la venta y el uso de artículos pirotécnicos.

El proyecto será elevado a Bruselas para que la unión Europea apruebe su entrada en vigor a partir del 2010, según explicaron en un comunicado los organizadores de la marcha, que consideran que la concentración es la única vía posible para ejercer presión de forma "unitaria, popular y masiva" para mantener las fiestas tradicionales con pirotécnica, como la Patum de Berga y los populares 'correfocs' y 'cercavilas'.

El manifiesto defendido por Sala resaltó que las actividades que incluyen fuego y pirotecnia, entre las que enumeró las procesiones religiosas y el teatro popular de calle, son "componentes fundamentales" de la tradición catalana.

Recordó que las actividades con diablos fueron recientemente reconocidas como uno de los diez Tesoros del Patrimonio Inmaterial de Catalunya y Andorra, como antes lo fue por la Unesco la Patum de Berga como Patrimonio Mundial Inmaterial.