Representantes de Casa Ametller Grup y de la Federación de entidades Calbria 66 - EUROPA PRESS
BARCELONA, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -
El mercado mayorista alimentario Mercabarna ha premiado este miércoles con los III Premios Mercabarna Paco Muñoz la lucha contra el desperdicio alimentario de la empresa Casa Ametller y de los vecinos del barrio barcelonés de Sant Antoni organizados en la Federación de entidades Calbria 66.
La subdirectora general de Inspección y Control Agroalimentario de la Generalitat, Glria Cugat, ha dicho durante el acto de entrega, en Mercabarna, que los galardonados son un modelo: "Un ejemplo de aquello a lo que queremos dirigirnos".
La directora del Área de Economía Circular de la Agncia de Residus de Catalunya, Pilar Chiva, ha valorado la "visión de colaboración público-privada" y la fuerza del trabajo en red de los actores del conjunto de la cadena alimentaria.
Los galardones están dotados con 5.000 euros y los otorga un jurado de expertos de instituciones y entidades, que han tenido en cuenta varios factores: el impacto social, ambiental y económico de los proyectos; el número de actores implicados, y la replicabilidad y viabilidad económica.
MERCABARNA
El director de la Cátedra UPC-Mercabarma, Jesús María Gil, ha advertido sobre el desperdicio alimentario: "No es culpa de nadie y es culpa de todos. Si no lo gestionamos de forma conjunta, no seremos efectivos en reducirlo".
El director de Sostenibilidad, Estrategia e Innovación de Mercabarna, Pablo Vilanova, ha explicado que el polígono alimentario genera "solo un 0,41% de residuo orgánico" y que el aprovechamiento alimentario de este mercado mayorista fue de casi 900.000 kilos el año pasado.
CASA AMETLLER: CONTRA EL DESPILFARRO
En la categoría Prevención del Despilfarro Alimentario ha ganado la naturaleza "integral" del proyecto de sensibilización y lucha contra el desperdicio de Casa Ametller, que incluye acciones en la producción, distribución y venta, como los descuentos en alimentos cercanos a la fecha de caducidad y la donación de productos a entidades.
La directora de Sostenibilidad de Ametller Origen, Amaya Prat, ha asegurado que la compañía tiene un cumplimiento del 90% de su objetivo de desperdicio cero, y ha destacado que la actuación en este ámbito es "un esfuerzo continuo: pasan muchas cosas en la cadena alimentaria".
Casa Ametller Grup ha cifrado en 1.162.139 kilos los recursos entregados a entidades sociales; en 275.556 los packs de alimentos que ha "salvado", y en 1.872.000 kilos el CO2 cuya emisión ha contribuido a reducir.
CALBRIA 66: INNOVACIÓN SOCIAL
En la categoría de Innovación Social ha ganado la Federación de entidades Calbria 66, cuya directora, Aida Leal, ha destacado la naturaleza local y de proximidad del proyecto, que está integrado por vecinos del barrio de Sant Antoni de Barcelona.
Recogen los alimentos de la ONG de la zona 'De Veí a Veí', los cocinan con la participación de voluntarios y personas con enfermedades mentales, y los distribuyen entre un centenar de personas en situación de exclusión y niños que participan en su proyecto de apoyo educativo.
Leal ha dicho que el proyecto nació durante la pandemia, sin recursos, y "poco a poco" han ido construyéndolo a través de la acción vecinal, por lo que destinarán la dotación económica del premio a material y a formación de voluntarios.
CATEGORÍA DESIERTA
La categoría de Innovación Tecnológica contra el Despilfarro ha quedado desierta: Jesús-María Gil ha asegurado que volverán a "insistir en la tecnología" para la próxima edición de los premios.
Componen el jurado, además de Chiva y Cugat: Laura García-Herrero (Instituto Italiano de Protección e Investigación Medioambiental, Ispra), Eduard Hernández (Cátedra UPC-Mercabarna), Fernando Ortega (Collegi Oficial d'Enginyers Agrnoms de Catalunya) y Nuria Pedraza (Associació de Fabricants i distribudors del sector alimentari, Aecoc).
Los galardones homenajean de manera póstuma a Paco Muñoz por su trayectoria contra el derroche alimentario, tanto desde la UAB como desde la Plataforma Aprofitem els Aliments (PAA).