BARCELONA 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un millar de guardias urbanos de Barcelona, según los organizadores, y 800, según fuentes municipales, se han manifestado este miércoles por las calles de la ciudad contra un recorte salarial que aseguran les alcanzará un 30% del sueldo y por la falta de diálogo desde el Ayuntamiento.
El secretario general del Sindicato de Agentes de la Policía Local (Sapol), mayoritario dentro del cuerpo, Ángel Marcos González, ha explicado que quieren que el alcalde, Xavier Trias, "cumpla su palabra", ya que les prometió minimizar los efectos del recorte y, según él, no se ha hecho nada, por lo que exige soluciones.
La manifestación --la primera en cuatro años--, que también ha contado con la presencia del sindicato SPPME-CAT y la sección de la Policía Local de CC.OO., ha salido en tono festivo de la calle de la Guàrdia Urbana en dirección a plaza Sant Jaume precedida por una camioneta en el que un muñeco de Trias ahorca a otro de un agente de la Guardia Urbana, y con la pancarta '¿Guerra o paz? Tu 'trias' ('escoges'). Paga lo que debes'.
Los manifestantes han cortado la Gran Via hasta la plaza Universitat y de allí han proseguido hasta plaza Catalunya y Portal de l'Àngel; en la plaza Pi i Sunyer, donde se ubica el Área de Prevención y Seguridad, han gritado consignas contra el gerente de Seguridad, Joan Delort.
'Somos policías y no recaudadores', 'Delort, escucha la Guardia está en lucha', 'Fuera fuera fuera' y 'Ayuntamiento, miento miento miento', las mismas críticas que han vertido contra el alcalde, Xavier Trias, una vez en plaza Sant Jaume.
González ha explicado que la Urbana tiene como misión ayudar y proteger, y solo corregir si es necesario, pero que ahora ya solo se premia corregir, habiendo "amenazas veladas para que la gente denuncie más".
En este sentido, los manifestantes, concentrados en Sant Jaume, han gritado 'Somos policías, y no recaudadores' y han criticado que el alcalde no haya hecho nada, como les prometió, para mejorar su situación tras los decreto ley que acuerda recortes en los sueldos de funcionarios, pese a que presuma de que el Consistorio no tiene deudas.