Montilla ve "postureo" en Puigdemont y augura 18 meses de Govern perdidos

El expresidente de la Generalitat José Montilla
EUROPA PRESS
Publicado: domingo, 17 abril 2016 10:09

"Nos piden un acto de fe y esto está bien para el que va a la Iglesia"

BARCELONA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

El senador socialista y expresidente de la Generalitat, José Montilla, ha criticado que el presidente del Govern, Carles Puigdemont, esté basando su gestión en "declaraciones y postureo" y no en resolver los problemas de los ciudadanos, por lo que ha vaticinado 18 meses de legislatura perdidos.

"La gente no vota a un Govern para que haga declaraciones o saque pecho, sino para que gestione sus intereses", algo que considera que no están haciendo ni Puigdemont ni sus consellers, ha dicho Montilla en una entrevista de Europa Press.

El Ejecutivo catalán, según destaca, repite que no se pueden mejorar los servicios sociales si no se tiene un Estado propio: "Nos piden un acto de fe y esto está bien para el que va a la Iglesia y le dicen que a la Tierra debe sufrir pero en el cielo lo tendrá todo solucionado. Un gobierno no está para eso, sino para solucionar los problemas de ahora".

Según Montilla, Catalunya lleva demasiado tiempo instalada en esta lógica y la gente irá perdiendo "la paciencia y la creencia" cuando corrobore que el Govern no acompaña sus proclamas independentistas de políticas para combatir las necesidades sociales.

Al analizar los cinco años de Convergència en el Govern, tiene dificultades para encontrar alguna medida socialmente beneficiosa: "¿Por qué se recordará a este Govern más allá de las manifestaciones que, por otro lado, no ha convocado?"

Si pasa revista de los gobiernos de Jordi Pujol, Pasqual Maragall y el que lideró el mismo es capaz de recoger un listado de importantes iniciativas, y asegura que no puede hacer lo mismo ni con Artur Mas ni con Carles Puigdemont.

"Pero ahí siguen, diciendo que la culpa de todo es de Madrid y que cuando llegue la independencia lo tendremos todo pagado", mientras la crisis golpea a los ciudadanos, lamenta.

En su opinión, Mas se apartó en favor de Puigdemont no fue por autocrítica de su gestión, sino por el veto de la CUP y la correlación de fuerzas: "El programa de uno y otro es el mismo, el de JxSí, y la gestión supongo que es la misma".

RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL

Para Montilla, los miembros del Govern actúan con desinformación o mala fe cuando dicen que la comunidad internacional aceptaría una Catalunya independiente si los ciudadanos la avalan: "ni la mayoría quiere la independencia ni la secesión sería reconocida por nadie".

Ha ejemplificado sobre si "sería posible instaurar la pena de muerte si mucha gente lo quisiera", y ha criticado que el Govern se escude en una supuesta mayoría de ciudadanos a favor de la secesión para apuntalar su hoja de ruta.

Aunque la independencia fuera la opción mayoritaria entre los electores catalanes, Montilla cree que tampoco podría proclamarse porque contraviene la legalidad vigente: "Puede tener el apoyo de mucha gente pero no es legal ni legítima".

Desde que empezó a desplegar su hoja de ruta en enero, Puigdemont está llevando a Catalunya "al filo de la navaja" de la seguridad jurídica porque, a menudo, apela sólo a las leyes catalanas, asegura.

"Se deben respetar todas las leyes, también las de España, que son democráticas", ha destacado Montilla, que no contempla la aplicación del artículo 155 de la Constitución para suspender la autonomía de Catalunya, algo que sí hace el PP en caso de que se vulnere la legalidad.

EL DIÁLOGO DEBE SER NORMAL

Sobre la reunión que Puigdemont ha solicitado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy --que tendrá lugar el 20 de abril en Moncloa-- ha celebrado que se produzca porque "debería ser absolutamente normal que dialoguen", aunque las relaciones han estado prácticamente congeladas en los últimos años.

El encuentro podría servir para resarcir las tensiones generadas por el hecho de que "uno quería ir a negociar competencias diciendo que en unos meses se iba y el otro decía que había temas de los que no se podía ni hablar.

A Montilla le gustaría que de la reunión surgiera algún tipo de compromiso, como por ejemplo que Rajoy aceptara algunas de las 23 demandas que le hizo el expresidente Artur Mas para mejorar la situación en Catalunya.

EFECTO ADA COLAU

Sobre la irrupción de BComú y su líder, Ada Colau, en el panorama político catalán, ha dicho que "la recomposición del mapa tiene mucha relación" con el agotamiento del sistema autonómico, la crisis, el crecimiento de las desigualdades y la corrupción.

Este "cóctel" ha facilitado el alumbramiento de nuevos partidos y líderes, que están provocando que las grandes formaciones pierdan su hegemonía histórica.

Entre estas formaciones está el PSC, que ha reducido su espacio, militancia y peso político debido a formaciones como las de Colau, ha admitido: "Veremos los efectos que puede tener una confluencia de izquierdas si se produce".

Cree que, en una primera etapa, esta confluencia tendría efectos positivos para las instituciones y los ciudadanos, pero "luego, si gobiernan, deberán ser realistas y puede pasar que acaben haciendo lo que mismo que Tsipras".

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