BARCELONA 7 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Museu d'Història de la Ciutat recorre el periodo de la Alta Edad Media en Barcelona a partir de unas 200 piezas arqueológicas, en su mayoría inéditas, procedentes de excavaciones llevadas a cabo recientemente en la Barcelona medieval que muestran cómo en cinco siglos la Ciudad Condal se consolidó como capital mediterránea.
Las piezas, que se incorporan a la exposición permanente del centro, son muy variadas y enlazan con el discurso histórico que se explica en los 4.000 metros cuadrados de subsuelo arqueológico el siglo I a.C. hasta el siglo VIII, donde se hallan los restos de la colonia romana y del conjunto episcopal de Barcelona.
Las piezas que se exhiben en la muestra son fruto de los más de tres años de trabajo de un equipo del Museu d'Història de la ciutat encabezado por Júlia Beltran, según explicó hoy el director del centro, Antoni Nicolau.
Esta nueva exposición permanente, estructurada en dos ámbitos --uno cronológico y otro temático--, permite al visitante aproximarse a la vida cotidiana de las personas, conocer los edificios más emblemáticos y sumergerse en la vida política y social de la Barcelona de este periodo.
'Barcelona a l'Alta Edat Mitjana (segles VIII-XIII)', ubicada en el Palau Comtal de la plaza del Rei, arranca con la breve historia de la Barcelona musulmana y la rápida expansión omeya a partir de piezas como un amuleto escapula de bóvido relacionado con ritos y prácticas esotéricas, así como monedas que se empleaban en el Al-Andalus.
Unas monedas de plata de los siglos IX y X trasladan al visitante a la conquista carolingia, recordando que en el año 801 entró en Barcelona Luís el Piadoso, hijo de Carlomagno, tras un fuerte asedio que se prolongó todo un verano.
La exposición prosigue con la formación de la ciudad medieval y el Palau Comtal como centro de poder en la Barcelona de los siglos XI y XII mostrando una pintura mural al temple que representa la cabeza de un ángel y un conjunto de cerámica de tradicional carolingia, todo ello hallado en el propio palacio.
Barcelona como centro económico y social en el siglo XIII y la construción de un nuevo recinto amurallado --se exhibe un capitel de una ventana abierta en una torre de la muralla-- conducen al visitante al final de la muestra, que recuerda que a mediados del siglo XII Barcelona era la ciudad más importante de Catalunya y el conde de Barcelona el señor más importante.
La segunda parte de la exposición está dedicada a la vida cotidiana de los barceloneses, que se estructuraba en torno a la casa --se pueden ver todo tipo de vasijas, cucharas de bronce, e incluso un salero--, el mercado, que se extendía dentro y fuera del recinto amurallado, y la Iglesia. La muestra exhibe un sello de bronce la familia Luna hallado en el Convento de Santa Caterina en el siglo XIII.
La medicina, que hasta el siglo XI estaba en manos de los frailes y a partir del siglo XII empezó a ser ejercida por los laicos, ocupa también un espacio de la muestra, que recuerda que la expansión de la lepra por toda Europa.
A partir de piezas de cerámica como fragmentos de ollas con inscripciones hebreas del siglo XII halladas en el 'call' judío, la exposición destaca la relevancia de la comunidad judía con una lápida conmemorativa de la fundación del hospital judío en el siglo XIII, entre otras piezas.
En este apartado se dedica también un espacio a los palacios de la ciudad, el Palau Comtal Major, continuamente ampliado y transformado, y el Palau Reial Major, así como los personajes que dieron vida a estos edificios, entre ellos poetas, músicos, juglares y trovadores.
El director del museo explicó que con esta muestra "se vuelve a relacionar continente y contenido", ya que la exposición "está donde le pertoca". Nicolau calificó de "clave" el periodo de la Alta Edad Media, ya que "una pequeña ciudad con un millar de habitantes en el siglo IX llegó al siglo XIII con 30.000 habitantes".
Con motivo de la incorporación de una nueva exposición permanente, el Museu d'Història de la Ciutat celebrará el próximo domingo una jornada de puertas abiertas y durante todo el fin de semana tendrán lugar pasacales, espectáculos musicales y teatrales y un circo medieval, entre otras actividades.