En el centro, la presidenta de TMB, Laia Bonet, lidera la visita a las obras de la L4 del Metro de Barcelona en la estación de Maragall - EUROPA PRESS
BARCELONA, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Laia Bonet, ha visitado este viernes las obras de la L4 del Metro que comenzaron el pasado 25 de junio y ha constatado que los trabajos avanzan a "buen ritmo" y ya han superado el 60% de su ejecución.
Lo ha dicho junto al responsable de proyectos de vías y catenaria del Metro, Xavier Gómez; la responsable de la Generalitat de obras convencionales en el Metro, Maria Calix, y el director general de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat, David Prat.
Ha explicado que se trata de una obra compleja aunque no lo parezca y ha remarcado la importancia de llevarlas a cabo: "Es un servicio esencial de la ciudad y trabajamos para el mantenimiento de esta red que alberga cada día a 1,6 millones de validaciones".
Además, ha recordado que TMB ya ha lanzado la licitación que permitirá comprar 39 nuevos trenes para incrementar las frecuencias y la capacidad del metro y 22 de los cuales servirán para alimentar el tramo central de la L9.
Las obras mantendrán el corte de la L4 desde Verdaguer a Trinitat Nova hasta el 1 de septiembre, momento en el que se reducirá la afectación hasta Maragall, mientras que de Maragall a Trinitat Nova los trabajos seguirán hasta el día 7 del mismo mes.
ELIMINAR VIBRACIONES
Según Gómez, el punto más destacado deas obras es la eliminación de las vibraciones que históricamente se producen en esta línea del Metro barcelonés.
Para hacerlo, se han renovado 6 kilómetros de vías integrales sustituyendo el balasto por hormigón, que además de reducir las vibraciones, también facilita su mantenimiento.
También se han renovado 4 aparatos de vía entre Maragall y Trinitat Nova y se ha instalado un nuevo escape de conexión entre las dos vías para reducir las afectaciones en caso de incidencia.
SEÑALIZACIÓN
Por su parte, la Generalitat está siendo la encargada de renovar la señalización de la línea que ha quedado "obsoleta", ha explicado Calix, con una inversión de 62 millones de euros en 5 años y que ya se inició el año pasado.
"Tendremos un centro de control del tráfico que sabrá en todo momento cual es la posición y velocidad de todos los trenes y reducirá al mínimo imprescindible la distancia entre dos trenes que circulan a la vez por el mismo recorrido", ha detallado.
Finalmente, Prat ha destacado este tipo de obras ya que "no lucen, pero son muy importantes para dar más prestaciones al servicio de Metro".