31 de marzo de 2020
 
Actualizado 09/01/2015 13:37:18 CET

La OCE acerca al público la música clásica con humor

La OCE y su director, Carles Coll, inrepretando la obra en el metro de Barcelona
Foto: EUROPA PRESS

BARCELONA, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

El dramaturgo Jordi Purtí dirige 'Concerto a tempo d'umore', un espectáculo que podrá verse en el Teatre Condal de Barcelona entre el 14 y el 25 de enero.

   El autor teatral ha transformado en actores a 12 músicos de la Orquestra de Cambra de l'Empordà (OCE) y su director, Carles Coll Costa.

   El equipo ha presentado la obra este viernes en el intercambiador de la parada de metro de Universitat, mostrando a sorprendidos viandantes un espectáculo cómico musical que pretende acercar la música clásica al público general, con el que interactúa hasta el punto de invitarlo a subir al escenario.

   Coll ha trabajado con el músico Francesc Gener y la OCE para adaptar a la pieza teatral diferentes temas de autores de música clásica como Vivaldi, Mozart, Beethoven, Schubert, Chopin o Brahms, pero también piezas contemporáneas y de bandas sonoras cinematográficas, como 'Indiana Jones' o 'Los Piratas del Caribe', que combinan con gags.

   El montaje --que estrenaron en abril de 2014 y que próximamente los llevará al Festival de Teatro de Avinyó y a hacer temporada en París y gira por Francia--, es el segundo de estas características que dirige Purtí, tras la obra 'Operetta' con la que el Cor de Teatre de Banyoles mezclaba humor y ópera, pero "es el primero que se hace con una orquesta profesional y de estas dimensiones", según ha advertido Coll.

"GANAS DE JUGAR"

   Purtí, que estudió mimo y pantomima y se inició en el teatro con la compañía Els Joglars, ha explicado que ha encontrado en los músicos unas "ganas de jugar" indispensables, que incluso le han permitido pedir al primer concertino, el reconocido violinista Naeon Kim, que haga una voltereta en la moqueta, algo que no se encuentra así como así, ha recalcado.

   El mayor reto que han afrontado es el de mantener la calidad musical, tocando con instrumentos de precisión incluso en momentos en los que los intérpretes corren por encima del escenario: "la reacción de los más clasicistas ha sido muy buena", han reconocido el director escénico y el director de orquesta.

   "Los melómanos encuentran un gran trabajo de arreglos musicales, con hasta 12 versiones de un movimiento de 'La Primavera' de Vivaldi, en un momento en que cada músico quiere tocarlo a su manera", ha señalado Coll,  que también ha destacado como los niños se entusiasman ante piezas que, tocadas de otra forma, les aburrirían.

   También han explicado que han querido que el trabajo de interpretación fuera sutil, evitando el extremo más esperpéntico y dando vida a unos músicos que ofrecen un concierto y "les pasan cosas", como es el ejemplo de una escena en la que el director recibe una llamada y coge el teléfono, mareando a los músicos con cambios de tempo según transcurre la conversación.

   La OCD combinará la obra con su temporada musical clásica, gracias a la buena acogida que ha recibido en el circuito teatral, donde en cada una de las actuaciones hechas hasta ahora en Francia han contado con al menos dos distribuidores del sector privado interesados en programar su espectáculo.

   Pero, según el director de orquesta y actor principal, el mejor elogio que han recibido es el de los espectadores cuando, al terminar la función, le han asegurado que el concierto se les ha hecho corto.