Gimferrer vuelve a la poesía en catalán 12 años después

Pere Gimferrer y Josep Pedrals
Foto: EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Actualizado: viernes, 17 enero 2014 15:22

BARCELONA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El escritor Pere Gimferrer ha vuelto a publicar poesía en catalán después de 12 años de no hacerlo, con El castell de la puresa (Proa).

   Es una antología de poemas extensos que se amparan bajo el paraguas temático de la lengua catalana y su tradición literaria, ha explicado el autor en rueda de prensa.

   Esquivo a encontrarle un argumento a la poesía, Gimferrer ha indicado que lo importante es que los lectores hallen en sus líneas imágenes sonoras y visuales evocadoras, más allá de argumentos concretos: "Si no lo consigo, es mi fracaso como poeta", ha dicho.

   "Cada poema tiene su tema, no es necesario que el lector sepa de qué hablo en cada caso ni que conozca cada palabra que uso", ha dicho el autor, que sí ha reiterado que es necesario que se entienda la evocación verbal, ya que el argumento no reemplaza al poema.

   Gimferrer ha reivindicado que cada poema tiene su tema particular, y que es una asociación de sonidos e imágenes, cuyo único nexo es la tradición literaria catalana, donde ha rechazado usar palabras arcaicas o en desuso.

   El autor ha explicado que no todos los poemas generados durante estos años tenían cabida en este corpus, al no adecuarse a su estructura, ya que éstos son métricamente largos --decasílabos y alejandrinos-- sin rima.

   Una parte de estos poemas los escribió en 2012 empezando casualmente el 11 de septiembre de ese año, lo cual "no significa nada", y también hay otros redactados en mayo de 2013 y algunos que se remontan a 2002 con motivo del Prestige, aunque no sobre ellos.

   Respecto al título, ha comentado que es una frase enigmática de Stèphane Mallermé para terminar una de sus obras --"Una vez se ha ido la nada, queda el castillo de la pureza"--, ha recitado Gimferrer, que halla en esta frase una especie de símil con el retorno de la poesía en catalán.

   Josep Pedrals, que ha glosado la antología, ha remarcado que el Gimferrer en catalán es más íntimo y sincero, mientras que el que se lee en castellano es más rimbombante, y ha resumido que esta obra contiene mucha luz fotográfica y cinematográfica: "Es un lugar de pureza".

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