El portavoz del PP en el Parlament, Juan Fernández, en una rueda de prensa - EUROPA PRESS
BARCELONA, 3 (EUROPA PRESS)
El portavoz del PP en el Parlament, Juan Fernández, ha instado este martes al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a "decir que ha sido incapaz de aprobar unos Presupuestos" y convocar elecciones después de que ERC haya presentado una enmienda a la totalidad de las cuentas.
En una rueda de prensa en la Cámara catalana, Fernández ha criticado que "PSOE y ERC sigan jugando al gato y al ratón" y ha pedido a los republicanos que si quieren tumbar los Presupuestos lo hagan ya, anunciándolo directamente.
"Un día anuncian una enmienda a la totalidad, al día siguiente negocian en privado, un día escenifican tensión, al siguiente comparten estrategia. ¿Y mientras tanto, qué hacen? ¿Jugar al escondite con el dinero de los catalanes?", ha sostenido el portavoz.
En este sentido, ha afirmado que si ERC retira la enmienda y los Presupuestos se aprueban --ya cuentan con el respaldo de los Comuns--, "quedará confirmado el pacto intervencionista que consolida el infierno fiscal y el crecimiento del aparato político".
"Si insistimos en una nueva negociación será el mismo proyecto con distinto envoltorio. Más teatro, más escenificación, más titulares, pero el mismo fondo. De Guatemala a 'guatepeor", ha agregado.
ALBIOL "HACE DE ALCALDE"
Por otra parte, preguntado por la voluntad del Ayuntamiento de Badalona (Barcelona), liderado por el popular Xavier Garcia Albiol, de prohibir los pisos turísticos en la ciudad, Fernández ha subrayado que "el PP no está en contra de los pisos turístico, pero sí que es evidente que cada ciudad tiene sus singularidades y sus cuestiones específicas".
"El alcalde de Badalona hace de alcalde de Badalona y, evidentemente, responde con sus actuaciones y sus decisiones a las singularidades de su ciudad", ha zanjado.
El segundo teniente de alcaldía, Daniel Gracia, aseguró este lunes durante el pleno municipal que "Badalona no puede ser una isla en que se permitan los pisos turísticos porque habría un desequilibrio", teniendo en cuenta que Barcelona los prohibirá en octubre de 2028 y así como otras ciudades del entorno.