Camil Ros (UGT) durante la presentación de la campaña - EUROPA PRESS
BARCELONA, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de UGT Catalunya, Camil Ros, ha advertido de que el voto de castigo que beneficia a la extrema derecha no es inofensivo, sino "una amenaza a los derechos sociales, laborales y democráticos" que perjudica a los trabajadores.
Lo ha dicho este martes durante la presentación de la campaña de UGT 'Qui hi guanya quan l'odi avança?', que nace como respuesta al aumento de los discursos racistas, xenófobos y fascistas "que intentan dividir a la clase trabajadora y debilitar la cohesión social", según el sindicato.
Según Ros, es una iniciativa que busca la sensibilización y especialmente el debate y ha advertido de ese voto de castigo que nutre a "una extrema derecha que juega con hechos y mentiras, pero también con injusticias, sin analizar el daño que puede hacer".
Al respecto, ha recordado que, según el barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO), entre el 10 y el 20% del votante de Aliança Catalana se siente de extrema derecha, mientras que en el caso de Vox, ese porcentaje se eleva a un 40%, lo que ejemplifica ese voto de castigo.
"No hemos visto ningún lugar donde gobierne la extrema derecha donde se haya solucionado el problema de la vivienda o la desigualdad", ha dicho el dirigente sindical, muy crítico con la fractura que buscan determinados discursos.
"¿Qué piensan Trump, Orriols y Abascal de la guerra en Palestina? Dan apoyo a Israel. ¿Qué piensan sobre las cuestiones climáticas? Lo mismo, el negacionismo. ¿Qué piensan del proceso de islamización, dicen. Solo el 8% de la población catalana es musulmana. ¿Podemos decir que todos los musulmanes son terroristas y pederastas? Son discursos que buscan la confrontación", ha dicho.
Por el contrario, ha calificado de éxito el proceso de regularización extraordinario que se ha llevado a cabo y ha puesto en valor que las patronales no lo han criticado: "Todos somos inmigrantes de una forma u otra", ha dicho.
Tras la presentación, Ros se ha reunido con secretarios generales territoriales de UGT, así como representantes de partidos políticos, para explicarles la iniciativa: Llüisa Moret (PSC), Miquel Àngel Escobar (Junts), Laura Pelay (ERC), Lidia Muñoz y Gemma Tarafa (Comuns), Lucía Aliaga (Comunistes), Maria Pozuelo y Diosdado Toledano (Podem), y Roger Civit y Júlia Vigó (Tercer Sector).
ABRIR ESPACIOS DE DEBATE
La respuesta a la pregunta que da nombre a la campaña ('Qui hi guanya quan l'odi avança?' ), según el sindicato, "es clara: las personas trabajadoras no ganan nada", pues el odio, avisan, debilita la solidaridad y erosiona los derechos colectivos.
Por ello, los objetivos de la campaña es combatir estos discursos, promover los valores de convivencia, igualdad y solidaridad; abrir espacios reales de conversación, poner el foco en los problemas reales y apuntalar la idea de que los derechos sociales y laborales se consiguen colectivamente.
VÍDEO, POST Y 'FACHÓMETRO'
UGT impulsará esta iniciativa a partir de este miércoles y en los próximos meses, a través de sus militantes en todo el territorio catalán y utilizando como soporte diversos materiales, como cartelería, video-spot y posts en redes sociales, con lemas como 'El odio no mejora la sanidad', 'El odio no sube los salarios' o 'El odio no baja el precio de la vivienda', entre otros.
Además, la campaña tendrá un repositorio en forma de 'landing page' para consultar las acciones relacionadas y participar en la iniciativa interactiva 'el fachómetro', en forma de cuestionario.