'La Ruina' pone la guinda a su gira en el Río Babel superando 25.000 espectadores en más de 40 pases esta temporada

Aplauden tras su llegada a RTVE que la televisión pública se abra al humor como para de su "servicio público"

Los cómicos y guionistas Ignasi Taltavull y Tomás Fuentes, artífices del 'podcast' La Ruina, en entrevista con Europa Press tras poner el punto y final a su gira de temporada en el festival Río Babel de Madrid
Los cómicos y guionistas Ignasi Taltavull y Tomás Fuentes, artífices del 'podcast' La Ruina, en entrevista con Europa Press tras poner el punto y final a su gira de temporada en el festival Río Babel de Madrid - EUROPA PRESS / MATEO LANZUELA
Europa Press Catalunya
Publicado: miércoles, 5 julio 2023 19:55

MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

'La Ruina', el show ideado por los cómicos y guionistas Tomás Fuentes e Ignasi Taltavull, han puesto el broche a su temporada girando por más de 40 escenarios de 28 ciudades en los que han acumulado más de 25.000 espectadores.

Los catalanes, tras poner la guinda a sus actuaciones en la Caja Mágica madrileña con un último pase en las tablas del festival 'Río Babel' de Madrid, han admitido en entrevista con Europa Press que jamás hubieran imaginado alcanzar tras tres temporadas el éxito del que disfrutan.

"Empezamos a hacer el 'podcast' en la librería La Llama y no teníamos ninguna pretensión más allá de pasárnoslo bien. Era un proyecto que nos apetecía un montón, pero fue creciendo de forma realmente inesperada y muy natural", indican en la entrevista.

Con un formato que se ha mantenido intacto a lo largo de los años, son los invitados y el público los verdaderos protagonistas, con los cómicos como hilo conductor y pegamento de todo el 'show'.

"Nosotros intentamos mantener el ambiente, como si estuviéramos en un bar. Es la gente la que nos tiene que contar sus historias y nosotros intentamos que estén cómodas. Cuanto menos parafernalia haya, mejor", ha abundado.

El papel de los guionistas se limita a conseguir la atmósfera necesaria para que "todo sea lo más sencillo posible" y los relatores de las ruinas no se distraigan con nada.

Con todo, el crecimiento del 'podcast' es, según Fuentes y Taltavull, mérito de la gente. "Todos los proyectos que se hacen de cara al público dependen de la gente, pero este, especialmente. Y ellos siguen teniendo la generosidad y la confianza de querer compartir con nosotros sus ruinas y experiencias. Nuestro trabajo, si se puede llamar trabajo, es que pasen un buen rato".

Aunque sí se echan a la espalda la responsabilidad de que todo fluya, para ambos es significativo que los fans, una vez escuchados los programas, "recuerdan más las ruinas que los comentarios" con los que los guionistas van cosiendo el espectáculo.

"Sólo intentamos aportar el máximo y que la persona se sienta cómoda, y lo que hacemos es lo mismo que haríamos en un bar. Hacer preguntas, hacer chistes", abundan.

Un formato que al final termina por depender de la improvisación, algo alejado de la disciplina que más dominan, como es el mundo del guión. Por ello, admiten que también ha sido, de algún modo, "un aprendizaje" para ellos. "Y lo sigue siendo, porque cada temporada es un reto".

Ahora, con la pandemia ya superada, cierran la primera temporada en la que han salvado la distancia social y las mascarillas, lo que ha ido acompasado con la opción de poder llenar teatros más grandes.

Una presión añadida según los impulsores, que comparan sus pases actuales ante 800 personas con los primeros bolos ante apenas 40, con el reto de hacer íntimo un local con centenares de personas o las tablas de un festival al aire libre con música de fondo.

APLAUDEN LA APERTURA DE RTVE A HUMOR EN CATALUÑA

'La Ruina' ha dado el salto esta temporada y ha adaptado su formato para hacer su primera incursión televisiva, en este caso en catalán, en Radio Televisión Española en Cataluña.

Un movimiento que los cómicos aplauden y que, consideran, "es lo que debería hacer siempre la televisión pública, proponer contenido original, arriesgado y entretenido" sin mirar audiencias.

Con todo, insisten en que una televisión pública "tiene el deber de intentar escuchar qué es lo que se está haciendo fuera de los medios y dar herramientas y oportunidades".

"No hablamos de nosotros dos, sino de infinitas propuestas alternativas e interesantes que merecen tener apoyo", aseveran.

Esta apertura de una televisión pública no ha de ceñirse, según los artífices de 'La Ruina', al humor o al mundo de la cultura, sino que apuestan por dar cabida a temas transversales como la salud mental o, incluso, la sexualidad.

Este es, por tanto, "el camino a seguir" para la una televisión pública para cumplir con su vocación de servicio público al margen de la audiencia. "A la tele pública ya la estamos pagando. Ahora, vamos a crear contenido".

Con el horizonte electoral a menos de tres semanas de unas elecciones generales, no se sienten preocupados por un hipotético cambio de gobierno que vaya en detrimento de la programación de servicio público en catalán.

"La televisión pública tendría que tener una independencia suficiente como para poder tener una propuesta al margen de quién esté mandando. El ejemplo claro es la BBC, donde da igual quién gobierne", añaden, aunque también se pronuncian: "Nos preocupa más a nivel personal por ver qué derechos se van a perder".

LA COMEDIA, ¿DE IZQUIERDAS O DE DERECHAS?

Los artífices del 'show' abordan entre risas el debate sobre si el humor es propiedad de la izquierda o si el en el circuito hay perfiles más "progresistas" enfrentándose al 'stand up'.

Acepta Taltavull que hay mucho de "autoanálisis, autocrítica y de reírse de uno mismo" en la comedia, algo que es un valor "bastante progresista y bastante de la izquierda". Quizá, incluso, el extremo que hace que la izquierda "se fragmente infinitamente, que haya 100.000 partidos y que cada semana nazca uno nuevo".

"A lo mejor eso hace que cómicos de derechas tengan menos voz. Pero yo voy a favor de que todo el mundo pueda elegir lo suyo y se gane su espacio. Hay democracia dentro de la comedia también", indica.

Al hilo, Tomás Fuentes admite, bromeando, que la comedia quizá sea más de izquierdas porque "el cómico siempre es un 'pringao' con problemas para llegar a fin de mes", algo que la derecha "no tiene", por lo que le resulta más difícil "empatizar con el público".

"Es difícil hacer un monólogo sobre lo mal que funciona tu Tesla, no es un problema que tenga la gente. Lo más divertido que he visto a hacer a un cómico de derechas es al Gran Wyoming haciéndose pasar por un cómico de derechas", añade. "No sé si los cómicos que salen en la tele y en 'prime time' son tan progresistas y tan de izquierdas".

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