MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -
El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, ha afirmado que la "prioridad" de la economía española es defender el bono soberano por encima de los intereses individuales para mantener la confianza de los inversores extranjeros y conseguir financiación.
"Hay que seguir con las reformas económicas manteniendo como prioridad la defensa del bono soberano más allá de individualidades", ha pedido Sáenz, durante su intervención en el XVIII Encuentro del Sector Financiero organizado por ABC, SAP, la Sociedad de Tasación y Deloitte.
En este sentido, el consejero delegado del Santander ha considerado que es un "problema de todos" mantener el control de la política monetaria española para conseguir "mantener la confianza de los inversores extranjeros y que aporten financiación".
"No podemos arriesgarnos a hacer nada que dañe el bono de capital porque esto condiciona la financiación de todo el sector", ha añadido.
Respecto al sector financiero español, Sáenz ha sostenido que, tras los acontecimientos de los últimos seis meses, el sistema "se está empezando a ajustar" y está avanzado hacia la dirección correcta gracias al reconocimiento de pérdidas y las políticas de precios más racionales, entre otras medidas.
Al respecto, el consejero delegado del Santander ha añadido que su "sensación" es que el sector financiero español se está acercando a un punto de inflexión similar al que protagonizaron los bancos norteamericanos e ingleses en 2009.
RECONOCIMIENTO DE PÉRDIDAS
Para llegar a dicha inflexión, Sáenz ha insistido en que "no se pueden cometer errores" y ha pedido impulsar un ejercicio riguroso y transparente de reconocimiento de pérdidas que se limite al sector privado con el objetivo de evitar dañar las cuentas públicas.
En este sentido, el consejero delegado del Santander ha augurado que el Producto Interior Bruto (PIB) llegará a porcentajes positivos entre 2013 y 2014 acompañado de una normalización del sector financiero con la recuperación del crédito, de los márgenes de clientes y de la capacidad instalada por un ajuste en el número de oficinas.
Respecto al futuro del Grupo Santander, Sáenz ha asegurado tener una "visión muy optimista" gracias al fuerte crecimiento registrado en los mercados de Estados Unidos y Reino Unido, que representan el 45% del beneficio de la entidad, así como en España y Portugal.
En todos ellos ve una oportunidad para "recuperar los beneficios perdidos durante la crisis, combinando el crecimiento operativo y los buenos niveles de rentabilidad".
Además, ha señalado que existen unas perspectivas "excelentes" en los mercados emergentes, y ha destacado que la compra del tercer banco polaco, Zachodni, aportará al grupo un beneficio cercano a los 500 millones de euros en 2011.