Asegura que tomó la decisión en primavera de este año
BARCELONA, 22 (EUROPA PRESS)
La líder de BComú en el Ayuntamiento de Barcelona, Janet Sanz, ha explicado que dejará el acta de concejal antes de que empiece 2026, y ha explicado que, después de 14 años en política, "toca curar heridas".
Lo ha dicho en declaraciones a la prensa este lunes desde la 'supermanzana' del Eixample, acompañada de las coordinadoras de los Comuns Candela López y Gemma Tarafa; la líder de la formación en el Parlament, Jéssica Albiach; el portavoz en el Congreso, Gerardo Pisarello, y concejales y exconcejales de BComú.
Sanz, visiblemente emocionada, ha explicado que tanto su grupo municipal como ella misma han sufrido campañas "muy fuertes de 'lawfare" a lo largo de sus años en el consistorio, por lo que siente que es el momento de comenzar un nuevo capítulo.
La aún presidenta del grupo municipal de los comunes no encabezará la lista en las próximas elecciones a la alcaldía de 2027 ni tampoco formará parte de la candidatura.
Sanz no ha avanzado quién será su relevo, y ha dicho que esta cuestión la abordarán en los próximos meses, cuando deje su acta como concejal, y ha añadido que tomó la decisión de dejar la política en primavera de este año.
'SUPERILLAS'
Sanz, que fue teniente de alcalde de Urbanismo y Movilidad, bajo los dos mandatos de la exalcaldesa Ada Colau, lideró proyectos como el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (Peuat); la reserva del 30% para vivienda pública; la reforma la de la plaza de las Glòries; la prolongación del tranvía por la avenida Diagonal y la 'supermanzana' del Eixample.
De hecho, ha reivindicado la 'supermanzana' como su mejor victoria política: "Es una manera de entender la ciudad y la vida. La 'supermanzana' que defiendo es una ciudad vivida como una extensión de nuestras casas y será el icono del inicio de la transformación de la Barcelona del siglo XXI".
FUTURO
Al ser preguntada por su futuro profesional tras dejar la política, no ha concretado a qué se dedicará y ha apuntado que ahora es el momento de bajar revoluciones y pensarlo, aunque ha asegurado que trabajará para "una Barcelona más justa".
"Lo más difícil en política no es entrar, es salir y hacerlo bien, que es como lo quiero hacer. Así, me voy llena y satisfecha, orgullosa, agradecida y feliz", ha concluido.