BARCELONA 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
Seis actores de primera línea, Josep Maria Pou, Jordi Bosch, David Selvas, Pere Arquillué, Andreu Benito y Francesc Orella, pondrán voz al monólogo lleno de "soledad y desesperación" de un inmigrante en 'La nit just abans dels boscos' de Bernard-Marie Koltes y dirigida por Àlex Rigola.
La idea de reunir a este 'dream team' de la escena catalana surgió a raíz de un encargo de Salvador Sunyer a Rigola para inaugurar el Teatre Municipal de Girona durante el Festival Temporada Alta 2006.
Después de la actuación en Girona, que les dejó con "altos niveles de adrenalina", según explicó Pou, decidieron llevarlo al Teatre Lliure, desde mañana hasta el 23 de septiembre, un escenario que el veterano actor pisa por primera vez, desde su fundación en la década de los 70, ya que no pudo aceptar tres ofertas anteriores por problemas de agenda.
"La idea de un monólogo a través de seis voces distintas con su personalidad y matices, perfilan un único personaje, que es un inmigrante, pero por encima de todo es un hombre solo, un grito de angustia, capaz de hacer de todo para encontrar compañía", sintetizó Pou.
Koltés (Metz 1948-París 1989) escribió esta pieza en 1977 en un momento en el que Francia estaba recibiendo un importante número de inmigrantes procedentes sobre todo del norte de África, ahora esta "situación" se está viviendo en nuestras fronteras, explicó Pou. A lo que Rigola añadió que "este contenido se representa en un momento necesario para reflexionar sobre el mundo de la inmigración".
En este sentido, el actor Jordi Bosch señaló que en un momento en que "las conciencias están bien acostumbradas y nadie tiene la culpa de nada, esta obra es una oportunidad para reflexionar", hecho que corroboró su compañero de reparto, Francesc Orella, diciendo que el montaje "remueve el estomago y se plantean cosas de un modo poético".
Por su parte, Pere Arquillué señaló que el texto de Koltés puede elevarse a la categoría de "un gran clásico moderno, vigente y vivo", mientras que Bosch aseguró que exige "mucha humildad" por parte del actor debido a "su rigor".
Encima del escenario no existen competencias entre los actores sino que se trata de "sumar distintos talentos" para crear "una magnitud poliédrica con un único personaje con seis caras distintas, seis puntos de vista diferentes", señaló Pou.
El espacio escénico está prácticamente vacío, ya que quiere resaltarse la actuación del actor de quien fluye el espectáculo, según explicó Rigola. Con este montaje, el Lliure de Barcelona abre su temporada.