BARCELONA 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los Mossos d'Esquadra han detenido a siete personas en dos operaciones distintas en Sabadell, Sant Celoni y Vallgorguina (Barcelona) por presuntamente cultivar 1.500 plantas de marihuana en habitáculos preparados y traficar con ellas, ha informado este jueves la policía catalana en un comunicado.
Según han explicado, habían convertido sus domicilios en invernáculos preparados con sistemas de ventilación para mejorar el cultivo de la marihuana y, en el caso de los cuatro detenidos en Sabadell --de entre 28 años y 36, y vecinos de Sabadell i Polinyà (Barcelona)-- incluso tenían un punto de venta en el barrio de Torre Romeu.
Los Mossos, que investigaban a este grupo desde julio, entraron el 1 de octubre en cuatro pisos de este barrio y encontraron 450 plantas de marihuana en distintos estados de crecimiento, un kilo de sustancia preparada para el consumo, dos armas de fuego, un arma simulada y una carabina de aire comprimido.
Acto seguido, detuvieron a los cuatro hombres por un presunto delito contra la salud pública, dos de fraude de fluido eléctrico y --en el caso de uno de los detenidos--, por un presunto delito de tenencia ilícita de armas, tras lo que han quedado en libertad con cargos después de pasar a disposición judicial.
Los Mossos también detuvieron el 26 de septiembre a dos hermanos de 27 y 25 años, y a la mujer de uno de ellos, de 21, vecinos de Vallgorguina y de Sant Iscla de Vallalta (Barcelona) por presuntamente cultivar y traficar con marihuana.
En la entrada y registro de sus domicilios, los agentes localizaron hasta tres habitaciones acondicionadas para ser invernaderos, con luces de sodio, aires acondicionados, tubos extractores y sistemas de riego, donde localizaron más de 800 plantas de marihuana y más de 700 gramos de cogollos.
Los detenidos, uno de ellos con diez antecedentes policiales, pasaron a disposición del Juzgado de Guardia de Granollers (Barcelona), que decretó su libertad con cargos.
Durante la misma investigación, los servicios de emergencia descubrieron --tras ser alertados por una fuga de agua-- una plantación con más de 220 plantas en un piso de Sant Celoni totalmente acondicionado como invernáculo que se encontraba deshabitado.
Por ello, imputaron al propietario de 39 años y vecino de Gualba (Barcelona) por un presunto delito contra la salud pública y otro de falsificación documental, ya que el contrato del piso era falso.