BARCELONA 16 Abr. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos de taxistas de Barcelona restaron hoy importancia al posible impacto negativo del funcionamiento ininterrumpido del Metro durante la madrugada de los sábados, una experiencia piloto que se inició este fin de semana, al considerar, que hay espacio para transporte público y taxi.
El secretario general de la Federació Catalana del Taxi, David Florejacs, aseguró que la demanda "no ha disminuido demasiado" porque "hay mercado para todos", aunque admitió que "quizá sí que en las carreras muy cortas, en las que se nota más el recargo de dos euros por ser fin de semana, la gente ha optado por el Metro".
Florejacs insistió en que el taxi es "un complemento" a la red de transporte publico y aseguró que "ya tocaba" que se reforzara el Metro porque "siempre se culpabilizaba al taxi" de los problemas de movilidad en las madrugadadas del fin de semana. "Así estaremos más tranquilos", añadió.
Por su parte, el gerente del Instituto Metropolitano del Taxi (IMT), Miguel Ángel Martín, dijo ver con buenos ojos la ampliación horaria del Metro y aseguró que no afectará a la demanda de taxis, sino que "se mantendrá", porque "el perfil de los usuarios es diferente".
Martín valoró positivamente "todo lo que sea mejorar el servicio de transporte", pero dijo que será necesario esperar unos meses antes de poder determinar el impacto del Metro nocturno en el negocio del taxi.
El presidente del Grupo de Taxistas Independientes (GTI), José María Soto, aseguró que este fin de semana la disminución "no se ha notado excesivamente porque la demanda es alta", aunque matizó que "todo lo que es una competencia entre transportes se suele notar".
Soto también se mostró favorable al refuerzo del Metro, porque "no es que faltaran taxis en la madrugada de los fines de semana, es que había poco transporte público" y para los taxistas es "imposible" asumir toda la demanda de zonas como Port Olímpic o plaza Catalunya.
El presidente del GTI valoró que aunque "una parte de esa demanda la haya asumido el Metro", los datos que tienen indican que "la incidencia ha sido pequeña de momento" y aseguró que será necesario esperar unos meses para estimar el impacto definitivo.