BARCELONA 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Teatre Akadèmia acoge desde el jueves al 24 de noviembre el espectáculo 'Jar. Carmen Amaya in memoriam', un homenaje a la cantaora y bailaora catalana en el cincuenta aniversario de su muerte y en el marco de las celebraciones del Año Carmen Amaya.
Según ha contado en rueda de prensa este viernes el autor de la obra y actor de la misma, Manuel Veiga, la acción transcurre en el barrio de barracas barcelonés de Somorrostro, situado en la playa de La Barceloneta, donde vivían gitanos hasta el 1966 y lugar en el que se crió Amaya.
En él se encuentran los gitanos Manuel --interpretado por Veiga--, un bailaor de éxito que se ha marchado del barrio, y Maria --interpretada por Pilar Martínez--, que se ha quedado, y que rememoran su infancia.
La acción se sitúa una semana después de la muerte de Amaya, en 1963, y ambos personajes se encuentran en el escenario de los juegos que compartieron con la artista, que nunca evocan al hablar entre sí, pero sí en los monólogos interiores y personales que se acompañan con música de guitarras flamencas y palmas.
El espectáculo --que se estrenó por primera vez en 1993 para celebrar los 30 años de la muerte de la artista-- es una coproducción del Centre d'Arts Escèniques de Terrassa (Caet) y la compañía Rom Teatre, y está dirigido por Mercè Cervera.
El escritor de la obra ha querido destacar que es quizás la primera obra sobre Amaya que se desarrolla a partir del diálogo y sin danza.
Veiga ha expresado que la idea de hacer la obra surgió de la película 'Los Tarantos' de Francesc Rovira-Beleta, una adaptación de 'Romeo y Julieta' en clave gitana donde salía Carmen Amaya, y de la que quedó admirado.
BIEN DOCUMENTADO
Martínez ha querido destacar que la obra se ha construido sobre el respeto absoluto ante el colectivo gitano, y se ha hecho una obra seria que respeta sus leyes, tradiciones y costumbres.
Ha comentado que contaron con el asesoramiento de gitanas que les pulieron partes de la obra, para que fuera más creíble y para no faltar al respeto desde su perspectiva "paya", que es como los gitanos conocen a los que no lo son.
La actriz ha contado también que los silencios vivos en la obra a veces hablan más que las palabras, y que la mejor crítica que ha recibido fue cuando unos gitanos les dijeron a ella y a Veiga que eran gitanos, porque su actuación había sido muy fiel a la realidad.
El diálogo incorpora palabras de la lengua caló, propia del colectivo, pero la directora ha asegurado que están colocadas de modo que se entiendan por contexto.
El título mismo contiene 'jar', una palabra caló que designa el sentimiento de calor en el alma, algo que según han asegurado los artistas era algo propio de Amaya, de quién han contado que todas las personas que la habían conocido destacaban su gran humanidad y generosidad.