La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat, Sílvia Paneque, en una comparecencia en las comisiones de Territorio y Vivienda y de Transición Ecológica del Parlament - EUROPA PRESS
BARCELONA, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
La conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat tendrá 3.453 millones de euros para 2026, según el proyecto de Presupuestos para 2026 del Govern, que se está tramitando en el Parlament, de los cuales 1.900 millones se destinarán a políticas de vivienda.
Lo ha explicado la consellera, Sílvia Paneque, en una comparecencia en el Parlament ante las comisiones de Territorio y Vivienda y de Transición Ecológica, en que ha reivindicado la necesidad de encontrar consensos que beneficien al conjunto de la ciudadanía y ha defendido la necesidad de alcanzar acuerdos estructurales para los retos que afronta Catalunya.
"Por eso el Govern no solo presenta esta propuesta sino que extiende la mano al diálogo, al acuerdo, porque pensamos que es poner por delante al país", ha dicho, añadiendo que se trata del proyecto de Presupuestos más ambicioso de la historia.
Ha advertido de que es momento de decidir si se quieren utilizar para encabezar el crecimiento y el progreso o si se quiere bloquear y frenar, y se ha referido directamente a ERC emplazando a los republicanos a apoyar unas cuentas que ayuden a desplegar políticas que "comparten" y están incluidas en los acuerdos de investidura.
"Hay tiempo, compartimos objetivos, compartimos muchas políticas y, por tanto, espero que pueda ser posible que estos acuerdos y este Presupuesto puedan ver la luz", ha insistido en alusión a ERC.
Además, ha sostenido que en materia de vivienda estas cuentas presentan "las políticas más ambiciosas nunca desplegadas" con unos recursos, sostiene, nunca vistos y ha defendido las actuaciones impulsadas hasta ahora por el departamento afirmando que algunos resultados van avalando el camino escogido por el ejecutivo.
1.900 MILLONES EN VIVIENDA
En vivienda, la conselleria dispondrá de 1.250 millones de recursos propios, y 650 vinculados al Institut Català de Finances (ICF), que se centrarán abordar la "emergencia habitacional", incrementar el parque público, rehabilitación, y mejoras urbanísticas (principalmente con el Pla de Barris).
En el primer ámbito, se pasará de 200 a 300 millones en ayudas al alquiler y para pasar de las 84.000 ayudas concedidas en 2025 a 40.000 más; se destinarán 50 millones a los préstamos sin intereses a jóvenes para compra de vivienda; el fondo de alquiler social tendrá 30 millones de euros, y habrá 16 millones para la futura oficina antidesahucios pactada con Comuns.
Para incrementar el parque público, se destinarán 150 millones de euros para subvenciones y bonificaciones a privados y a la construcción directa por parte del Govern a través de Incasòl; y 224 millones serán para compra mediante tanteo y retracto.
Para rehabilitación del parque de vivienda se prevén 120 millones de euros en total (5 para municipios pequeños), y como acordaron también con Comuns, se doblarán los recursos y el alcance el Pla de Barris: tendrá 400 millones y permitirá inversiones en 40 barrios al año.
TRANSPORTE PÚBLICO E INFRAESTRUCTURAS
El presupuesto a la promoción del transporte público será de 2.049 millones (presupuesto consolidado, es decir, presupuesto global sin duplicar transferencias entre organismos públicos); gran parte del mismo (alrededor de 1.200 millones) dedicado a transferencias a las Autoritats del Transport Metropolità de Barcelona (1.152), Camp de Tarragona (22), Girona (17) y Lleida (6).
60 millones de euros serán para subvenciones a concesionarias de buses interurbanos, entre los cuales habrá un plan de choque de 21 millones para 131 actuaciones de mejora de buses interurbanos.
Para infraestructuras habrá 2.244 millones en presupuesto consolidado, y la "principal apuesta" son las ferroviarias, con 1.491 millones, cuyas principales inversiones son la L8 de FGC y la L9 del Metro de Barcelona, el tranvía del Camp de Tarragona o la conexión del Tram de Barcelona por la Diagonal, además de reforzar los contratos de gestión de Rodalies.
35 millones serían inversiones nuevas en carreteras, 516 millones para mantenimiento de la red viaria y 44,5 millones para puertos y aeropuertos de la Generalitat; este capítulo, el de las infraestructuras, cuenta con otras formas de financiación como la colaboración público-privada o las encomiendas de gestión por parte del Estado.
TRANSICIÓN VERDE E HÍDRICA
La Generalitat prevé dedicar 983 millones a la política hídrica, con 537 millones para la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) para inversiones en saneamiento, depuradoras y potabilizadoras y otras inversiones, y 370 para el sistema Ter-Llobregat.
En transición energética, habrá un presupuesto consolidado de 900 millones para subvenciones al autoconsumo e instalación de potencia fotovoltaica, comunidades energéticas y puntos de recarga de vehículos eléctricos; también se incluyen recursos para gestión de residuos o para la protección y gestión de la biodiversidad y el paisaje.
GRUPOS PARLAMENTARIOS
En el turno de intervención de los grupos, la diputada de Junts Judith Toronjo ha criticado son unos Presupuestos condicionados, con más presión fiscal y "con la voluntad de exportar al resto del país un modelo fallido en vivienda en Barcelona" y ha asegurado que sin generar oferta ninguna regulación funcionará con parches.
La diputada de ERC Lluïsa Llop ha recordado que es responsabilidad del Govern aprobar las cuentas y que su condición de que Catalunya recaude el IRPF no es un capricho ni un chantaje porque es "imprescindible para garantizar la justicia social y el bienestar de los catalanes"; ha añadido que no cierran la puerta a la negociación, aunque en caso de no aprobar los Presupuestos, contribuirán a impulsar suplementos de crédito.
En representación del PP, la diputada Àngeles Esteller ha criticado que es un Presupuesto continuista que "consolida las políticas de la izquierda radical" en materia de vivienda, y ha lamentado el acuerdo con los Comuns para limitar la compra especulativa porque, apunta, actúa sobre la demanda y agravará la situación de la oferta; en infraestructuras, ha considerado decepcionante la inversión.
El diputado de Vox Andrés Bello ha cuestionado que los recursos en vivienda estén bien invertidos, porque se dedicarán a subvencionar la demanda y a adquirir viviendas ya existentes y que se deberían dedicar a vivienda nueva: "Si hay menos viviendas y más dinero compitiendo por ellas, el precio, evidentemente, lo que no va a hacer es bajar".
Desde los Comuns, el diputado Lluís Mijoler ha afirmado que las cuentas tienen en buena medida el sello de su partido, que son ambiciosas si se cumplen, y ha dicho que aportan seguridad en el ámbito de la vivienda: "Seguridad para vivir y enraizar. Seguridad para que el mercado no decida quién puede quedarse y quién debe irse".
El portavoz de la CUP, Dani Cornellà, ha criticado algunas de las inversiones en infraestructuras por fomentar el turismo, y ha dicho que la movilidad ferroviaria en Catalunya es un desastre; y en vivienda ha dicho que con la limitación de las compras especulativas "como mínimo, se empieza a afrontar la realidad", aunque su formación iría más allá.
Finalmente, la diputada de PSC-Units Eva Candela ha subrayado que en las cuentas se aborda la crisis de vivienda con una "apuesta estructural por garantizar un derecho básico que incide directamente en la igualdad de oportunidades"; y en movilidad ha destacado las inversiones previstas para reforzar, mejorar y ampliar la red ferroviaria.