5 de junio de 2020
 
Publicado 05/02/2020 18:38:39 +01:00CET

Un testigo dice que la acusada del caso Urbana incriminó a su examante al verse implicada

Juicio por el 'crimen de la Guarda Urbana'
Juicio por el 'crimen de la Guarda Urbana' - EUROPA PRESS

Comparecientes dicen que los acusados habían roto y que él pidió no patrullar juntos

BARCELONA, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un testigo ha explicado este miércoles ante el jurado del crimen de la Guardia Urbana que la acusada Rosa Peral empezó a sembrar sospechas sobre el otro acusado, Albert López, coincidiendo con el momento en que tuvo indicios de que los investigadores podían implicarla, pero que anteriormente nunca había dicho sobre él que fuera violento o que le tuviera "miedo".

Así, ha detallado que durante los primeros días tras el asesinato del novio de Peral, el agente Pedro R., él sospechó del exmarido, pero ella afirmó que "no le veía capaz" de hacerlo, y ha añadido que ella no hizo ninguna referencia explícita a que tuviera miedo de López durante los primeros días tras el crimen, pero sí cambió su versión sobre él tras saber que podía verse involucrada en el asesinato.

Durante la tercera sesión del juicio en la Audiencia de Barcelona, ha explicado que estaba con Peral cuando recibió una llamada por un proceso anterior --por la difusión de una foto sexual de ella-- en la que su abogado le comunicó que no podría representarla por incompatibilidad, por lo que dedujeron que iba a estar personado en el caso de Pedro R., y le hizo pensar que la investigación la había relacionado con el crimen, por lo que le advirtió: "Cuidado, que te pueden detener".

El testigo, también agente del cuerpo municipal y compañero de trabajo de los dos acusados del crimen, ha explicado que Peral le enseñó mensajes de Whatsapp y mails que recibió de López en los que "las amenazas eran explícitas" unos días más tarde, lo que el fiscal ha señalado en su interrogatorio que coincide con la fecha cuando Peral sospechó que podían señalarla.

"Manifestó en reiteradas ocasiones que tenía mucho miedo de Albert", ha añadido el testigo, que también ha detallado que Peral nunca cambió su versión sobre la desaparición del fallecido Pedro R.: explicó a todo su entorno que el hombre se fue de casa tras discutir con ella sin decirle donde fue.

Tras leer los mensajes, el mismo agente insistió a Peral en que "las amenazas entre parejas están tipificadas, tenía que explicarlo", y se ofreció a acompañarla para informar a la unidad que estaba investigando el caso.

En una llamada que se ha reproducido en la sala y que se gravó la noche del viernes 12 de mayo de 2017, en la que el testigo habló con Peral durante unos 30 minutos a partir de las 23.11 horas, la acusada expresó sobre López: "Tengo miedo de que coja y tome represalias haciendo lo que sea. Que coja a mis hijas y se le vaya la castaña", aunque añadió que no pretendía acusarle del crimen.

El testigo también ha explicado que Peral describió a López como un hombre "agresivo y violento", y ha dicho que él mismo comprobó que la llamaba insistentemente.

NO SE SINTIÓ MANIPULADO

La defensa de Albert López ha preguntado al testigo si siente que pudo ser manipulado por Peral los días siguientes al crimen, a lo que ha contestado: "Me he hecho esa pregunta. No me he sentido así. De volver atrás, seguramente hubiera sido diferente".

Varios testigos han coincidido en que los dos acusados habían mantenido una relación sentimental hasta varios meses antes del asesinato de Pedro R., novio oficial de ella, el 1 de mayo de 2017.

Un testigo, también agente de la Guardia Urbana, ha declarado que los dos acusados, que compartían unidad dentro de la policía barcelonesa, habían dejado su relación sentimental y que López pidió no patrullar con Peral a partir de principios de abril de 2017, un mes antes del crimen.

No obstante, la Fiscalía sostiene que los dos habían retomado la relación y que consideraban que la víctima, pareja de la acusada, obstaculizaba su relación y por eso le asesinaron.

En el juicio, otro agente ha corroborado que, durante las fiestas de Navidad anteriores al asesinato, López le explicó "con tristeza" que había dejado la relación, y un tercer testigo, amigo de López, ha expuesto que sabía que él y Peral eran pareja, aunque también sabía que ella estaba casada con Pedro R.

Las preguntas de las acusaciones y las defensas se han centrado en la relación sentimental entre los dos acusados, y un testimonio amigo de Albert López ha negado que, tras la ruptura, este le explicara que hubieran cortado "por terceras personas".

BARBA DE LÓPEZ Y COMPLEXIÓN DE PERAL

Las acusaciones y las defensas también han hecho preguntas relativas al aspecto físico de los acusados cuando ocurrieron los hechos para determinar su papel en el crimen, como si cuando López se cortó la barba justo después del asesinato de Pedro R. lo hizo para disimular posibles quemaduras al incendiar el coche donde se halló el cadáver, tal como se sospecha.

Sobre esta cuestión, un testigo amigo de López ha afirmado que el acusado cambiaba a menudo su aspecto "por estilo, moda", y que podía ir afeitado o dejarse barba.

De la misma manera, la defensa de López ha exhibido ante los testigos una fotografía de Peral con ropa deportiva, y todos han corroborado que su complexión física en 2017 era musculosa tal como aparecía en la imagen, con lo que pretende demostrar que la acusada tenía fuerza suficiente para cometer el crimen ella sola.

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