El periodista Tomás Alcoverro - TOMÁS ALCOVERRO
BARCELONA, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
El periodista Tomás Alcoverro ha publicado este enero 'Tot est per dir' (Prtic), un libro-entrevista que repasa, de la mano del reportero Plcid Garcia-Planas, sus más de cinco décadas como corresponsal de 'La Vanguardia' en Francia, Grecia y, sobre todo, el Líbano.
"Es un libro inclasificable; muy ligero, pero muy profundo", han explicado los dos en una entrevista de Europa Press, dudando si calificar la obra de memorias, de conversación entre amigos, de interrogatorio --en palabras de Garcia-Planas-- o de todo a la vez.
"La mejor memoria no es la explicada, sino la hurgada; no hay memoria sin incomodidad", ha afirmado Garcia-Planas, que ha añadido que la amistad con Alcoverro le permitió ser más incisivo, más íntimo y más profundo en sus preguntas y, por tanto, conseguir mejores respuestas.
"No soy una persona celosa de mi intimidad, pero tampoco un exhibicionista... Pero cuando uno se encuentra cómodo con una persona ya respira bien", ha reflexionado Alcoverro, que se dejó entrevistar por Garcia-Planas en largas videollamadas entre Barcelona y Beirut durante el confinamiento por coronavirus.
EL PERIODISTA ENTREVISTADO
A lo largo de unas 200 páginas, los dos reporteros repasan las vivencias de Alcoverro cubriendo las guerras del Líbano e Irak, el entierro de Nasser en Egipto y las primaveras árabes; pero también recuerdos de su infancia, el miedo por los secuestros de periodistas en Beirut y la tensión durante los bombardeos.
También hay espacio para las anécdotas, como la vez que Alcoverro invitó a una paella en la playa a un Gabriel García Márquez entonces desconocido; o las visitas que hizo a su piso de París el presidente Josep Tarradellas, a quien el periodista acompañó en la avioneta que le devolvió a España tras el exilio.
"¿Qué es Tomás? Es la experiencia, es el haber vivido muchas cosas... Y su reflexión sobre estas muchas cosas es muy valiosa", ha valorado Garcia-Planas, que dialoga sin tapujos con Alcoverro sobre la vida, la muerte, la belleza, la fe, la violencia y el miedo.
BEIRUT, PESE A TODO
Alcoverro no se define valiente, pero sí resistente: "Siempre me he sabido hacer un pequeño alvéolo, como una cavidad cerrada en la que he encontrado mi espacio y me he sentido bien, dentro de una situación bastante difícil de asumir porque provoca mucho miedo y mucha violencia".
En ocasiones ha salvado por poco la vida, ha tenido que lidiar con guerrilleros y militares, e incluso le ocuparon la casa; pero no reniega ni de Oriente ni del Líbano: "Es una aventura continua", ha dicho el corresponsal, que con 80 años es el periodista occidental que lleva más años en Próximo Oriente.
"Beirut va como anillo al dedo con mi personalidad; aún me emociona", ha añadido Alcoverro, aunque, tras años describiendo una de las zonas más calientes del planeta, se reconoce cansado de las guerras, el sufrimiento y los viejos y repetidos conflictos de la zona.
Con casa en Barcelona y la capital libanesa, aún no sabe dónde pasar los años que le quedan por delante, pero tiene claro que, allá donde esté, seguirá escribiendo: "No me considero jubilado, aún hay muchas cosas que me interesa explicar".