BARCELONA, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha defendido este martes las potencialidades del nuevo barrio de la Marina del Prat Vermell, que ha echado a andar pese a que aún no tiene Metro y que su desarrollo está marcado por cómo evolucione el mercado inmobiliario.
Trias ha reivindicado que es atractivo tras una visita al barrio coincidiendo con el inicio de la urbanización del sector 10, comprendido entre el paseo de la Zona Franca y las calles Motors y Ulldecona, y donde se ultima un edificio para realojar a una veintena de familias afectadas.
El desarrollo del barrio es público-privado, no prevé completarse antes de 2022, podrá alojar hasta 30.000 habitantes en 11.865 viviendas --el 47,5% de protección oficial--, y ocupa unas 80 hectáreas de terrenos --como 40 manzanas del Eixample--, e incorporará las últimas tecnologías.
En rueda de prensa, Trias ha afirmado que se trata de un proyecto "muy importante" en plena crisis, y ha agregado que junto con los antiguos cuarteles de Sant Andreu y la transformación de la Sagrera, vinculada al AVE, son los mayores cambios de la ciudad.
Para él, la Marina del Prat Vermell no es un lugar apartado sino "muy atractivo" y extraordinario, dado que está al lado de la industria y la Fira, tiene la montaña de Montjuïc a cuatro pasos, y se halla entre Barcelona, la Zona Franca, el Puerto y L'Hospitalet de Llobregat.
Sin embargo, la Línea 9 del Metro, que el alcalde prioriza para llegar al Aeropuerto, no se prevé hasta 2016, y sólo tendrá una estación en una punta del barrio, y no hay fecha para la L10, que beneficiaría al resto.
Trias cree que Barcelona tiene un buen transporte público, pero ha admitido que hay zonas insólitas en que es insuficiente, y ve "error histórico" que la Zona Franca aún no tenga metro, aunque entiende que la situación es muy complicada para el Govern de cara a ejecutar las obras.
Además, el primer edil ha reconocido que el nuevo barrio está sujeto a cómo evolucione el mercado inmobiliario, pero lo ha diferenciado de promociones públicas en Torre Baró, muchas todavía vacías porque se hizo "de manera anárquica", y los cuarteles de Sant Andreu.
Trias cree que Barcelona necesita viviendas con buenas condiciones, apuesta por desarrollar la Marina "con sensatez y equilibrio", sabiendo la rentabilidad que se puede sacar, y ve prueba de que interesa los pisos que construirá Solvia, filial inmobiliaria del Banco Sabadell.
En verano se prevé acabar el edificio para realojar a los afectados de la calle Ulldecona, y este año también en el sector 10 Solvia iniciará dos promociones, una libre y otra protegida, y se adjudicarán seis solares municipales para construir pisos de protección.
PASEO ZONA FRANCA
Este año el Ayuntamiento prevé además invertir 300.000 euros para redactar el proyecto de urbanización del paseo de Zona Franca y ejecutar pequeños arreglos, como de las aceras, una partida que forma parte de los pactos de inversiones entre el gobierno de CiU y el PP.
La visita coincide con la finalización de la plaza Porta Firal, de 24.500 metros cuadrados, y que da entrada al recinto de Gran Via de Fira de Barcelona y al complejo de Porta Firal, donde Iberdrola ha finalizado la primera de las cuatro torres previstas de oficinas, hotel y comercio.
La plaza la ha urbanizado la empresa municipal Bagursa por un importe de 5,2 millones, de los cuales Fira 2000 --sociedad para ampliar la Fira-- ha aportado 1,15 y Porta Firal, 4,05, y entre los asistentes han figurado el presidente de Fira de Barcelona, Josep Lluís Bonet.