Un agente de la Guardia Urbana durante un registro policial en la ronda de Sant Pere, a 8 de mayo de 2025, en Barcelona, Catalunya (España) - David Zorrakino - Europa Press
BARCELONA, 8 May. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Urbana de Barcelona (GUB) ha inspeccionado este jueves 35 tiendas cannábicas a raíz de la prohibición de la venta y distribución de snacks con cannabis en todo el Estado, impulsada por el Ministerio de Sanidad, y ha detectado 145 infracciones.
En el dispositivo, en el maco del 'Plan Candy', han participado 50 agentes y 25 técnicos de la Agència de Salut Pública (ASPB) y de Inspección de Trabajo, y se han inspeccionado un tercio de los establecimientos de este tipo que hay en la capital catalana.
El pasado 14 de abril el Ministerio de Sanidad lanzó una orden para ilegalizar este tipo de productos, que el gobierno municipal del alcalde Jaume Collboni respaldó con un refuerzo de la policía local para actuar de manera "más contundente".
En total, se han detectado 145 infracciones; se han abierto 2 diligencias penales por presuntos atentados contra la salud pública; se han abierto investigaciones a 2 personas, y se han intervenido 1.800 objetos --873 administrativamente y 927 penalmente-- por la supuesta presencia de extracto de cocaína, hachís u otras drogas.
OPERATIVO
El operativo, dirigido por el intendente mayor de la GUB, Benito Granados, ha inspeccionado distintos establecimientos de ultramarinos, productos cannábicos y 'grow shops' de los distritos de Ciutat Vella, Eixample, Gràcia y Nou Barris.
En la mayoría, el cuerpo ya había actuado de oficio retirando algunos productos y, si bien algunos establecimientos habían retirado el resto, la GUB sospechaba que varios de ellos seguían teniendo artículos prohibidos.
Tras los registros, el cuerpo ha emplazado a los agentes a seguir actuando de oficio y actuando con cautela, ya que por el momento no existe un criterio definido de los elementos de prueba útiles para la Fiscalía más allá de las sustancias.
CHUPA-CHUPS, GOMINOLAS Y MUFFINS
En declaraciones a los medios antes de lanzarse el operativo, Granados ha señalado que la forma aparentemente "inocente o inocua de un chupa-chups, una gominola, un muffin o una magdalena, chocolate" que adoptan este tipo de productos trata de atraer a los jóvenes.
Asimismo, ha alertado de que pese a su aspecto, sus efectos "se asemejan mucho a los de la sustancia base, que está prohibida, y que además su afectación a la salud es muy similar", de la cual han sido prevenidos desde diversos hospitales, ya que puede suponer un riesgo para la salud, en sus palabras.
La directora de Protección de la Salud de la ASPB, Myriam Quiñoa, ha recordado que la agencia siempre ha actuado contra este tipo de artículos ya que, en sus palabras, nunca han sido productos autorizados, si bien las nuevas directrices del Gobierno y el Ayuntamiento les brinda "nuevas herramientas" para combatirlos al abrirse la vía penal.