BARCELONA, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, y el conseller de Interior, Felip Puig, ha anunciado este viernes un plan operativo específico para frenar el aumento de robos en el Metro con un aumento del patrullaje de los Mossos d'Esquadra y con la incorporación de la Guardia Urbana a la vigilancia del suburbano.
En rueda de prensa tras reunirse la Junta Local de Seguridad, han explicado que patrullas de la Urbana, así como de Mossos, intensificarán de manera coordinada la vigilancia el Metro, además de potenciar con patrullaje dirigido, presencia permanente en las principales estaciones y con agentes de paisano.
Durante el verano, patrullas mixtas de Mossos y Urbana vigilarán las playas y las zonas más concurridas, así como las fiestas de barrio como Gràcia y Sants, haciendo especial hincapié en el 'top manta', una problemática que Puig quiere abordar "de forma muy decidida" poniendo toda la presión en los vendedores y las redes, y concienciando a los compradores.
Trias ha explicado que la segunda preocupación de la ciudadanía, tras el paro, es la seguridad y que a pesar de que la cifra de hechos delictivos se mantiene estable, los índices de victimización arrojan que uno de cada cuatro ciudadanos han sufrido algún tipo de falta o delito.
Por ello, se propone combatir "la sensación de inseguridad" en la ciudad incrementando la presencia de policía uniformada en la calle, especialmente este verano en los ejes comerciales, la zona litoral y las calles y barrios concurridos con patrullas mixtas de ambos cuerpos policiales, ya que la presencia de uniformados es disuasoria y da seguridad.
Así, ha identificado como dos de sus prioridades el frenar la actividad de los carteristas en el Metro y combatir el 'top manta' y las redes delincuenciales vinculadas a este fenómeno, para lo que propone sobre todo más colaboración policial y coordinación.
MÁS DELITOS EN EL METRO
Puig ha repasado los datos policiales y ha explicado que la evolución de los hechos delictivos está "relativamente contenida", con una reducción desde 2009, pero que todavía es insuficiente.
En el primer semestre, en la ciudad han bajado las infracciones penales un 3,4% y en la red de transporte en general han descendido un 1%, mientras que en el Metro han aumentado un 3%.
Ante este repunte, el conseller quiere fortalecer con más efectivos y más operaciones la seguridad en el Metro de Barcelona y el área metropolitana con el dispositivo 'Xarxa', con un "amplio despliegue" de ambos cuerpos en todas las estaciones y patrullaje 'de saturación', estando permanentemente en los seis principales intercambiadores: Sagrera, Sants, plaza Catalunya, plaza Espanya, Passeig de Gràcia y Diagonal.
Además, ha anunciado que aumentarán las patrullas de paisano y un patrullaje dirigido en función de cómo se muevan los delincuentes y dónde identifiquen día a día que están los problemas de seguridad.
No obstante, ve necesario para combatir la problemática de los carteristas plantear de nuevo una revisión del Código Penal y por el momento "tensar al máximo el actual marco jurídico".