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BARCELONA, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Cámara de Barcelona, Miquel Valls, ha pedido a los países del Mediterráneo que conviertan la apuesta por la sostenibilidad en oportunidad económica que sirva para reducir costes medioambientales.
Lo ha dicho este jueves en la Casa Llotja de Mar de Barcelona, durante la inauguración de la Asamblea General de MedCités, una red de 27 ciudades del Mediterráneo cuya secretaría general está en el Área Metropolitana de Barcelona, y que busca el desarrollo sostenible de la región a través de la gestión de residuos y del agua, la movilidad, el urbanismo y la promoción económica, entre otros.
"El Mediterráneo es una región con un patrimonio único. Su futuro depende de la sostenibilidad y de la lucha contra el cambio climático", ha afirmado Valls, que ha pedido aumentar la colaboración público-privada para hacer frente a estos retos derivados del aumento de la población.
Según ha sostenido, las ciudades deben posicionarse y diferenciarse del resto a través de herramientas eficaces y eficientes, especialmente en un marco donde las distintas urbes compiten por atraer "empresas, talento, visitantes y eventos".
En esa línea, el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha destacado en un discurso íntegramente en francés que la capital catalana presenta unas cuentas saneadas y una economía diversificada, que ahora apuesta por las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida de las personas, siendo este último un modelo que hay que desarrollar "en todo el Mediterráneo".
Trias ha considerado que la constitución de MedCités en sociedad jurídica y su voluntad de abrirse a nuevos países de la región servirá para hacer la red "más fuerte".
"Hay que aprovechar el patrimonio. Vivimos momentos alterados pero hay que conseguir que el Mediterráneo llegue a desarrollar su potencial", ha continuado.
COLABORACIÓN
El presidente de MedCités y alcalde de Roma, Ignazio Merino, ha puesto en valor que el organismo se ha convertido en un foro de diálogo y colaboración entre los países de la orilla norte y sur del Mediterráneo, algo importante en un momento de "migraciones masivas y cambios políticos".
A su vez, ha reflexionado sobre la necesidad de buscar nuevas fórmulas de financiación a través de la ONU, el Banco Mundial y, "¿por qué no?", los agentes privados.
"La actitud renovada tendrá un efecto multiplicador y traerá nuevas energías", ha pronosticado Merino, que ha recordado que Roma dejará la presidencia de MedCités después de ocuparla durante 15 años.
También ha intervenido el secretario de la Unión por el Mediterráneo, Guy Fleuret, que ha mantenido que la región no es sólo "un espacio de conflicto", sino también de colaboración, como demuestra el acuerdo entre Palestina, Israel y Jordania para la construcción de una desalinizadora, algo en lo que su organismo ha jugado un papel importante.