BARCELONA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, ha reivindicado este jueves que las cámaras de comercio tienen un "futuro prometedor", a pesar de las dudas que se levantaron tras la eliminación de la obligatoriedad de las cuotas camerales.
Lo ha dicho en el acto de celebración del primer aniversario del Club Cambra, la plataforma de negocios de la Cámara de Comercio de Barcelona, al que se han adherido 21.100 socios y nueve cámaras de comercio catalanas: Girona, Tarragona, Tortosa, Lleida, Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Tàrrega y Reus.
Valls ha hecho balance de los primeros doce meses de funcionamiento de esta iniciativa, en un acto en la Llotja de Mar en el que han participado unos 500 empresarios y el conseller de Empresa y Empleo, Felip Puig, que ha hecho su primera intervención pública.
El Club Cambra nació en enero de 2011 con el objetivo promover los contactos entre empresas, la internacionalización, la competitividad y la formación, a través de productos y servicios a los que los socios pueden acceder con ventajas.
Valls ha destacado que durante el primer año de vida del Club Cambra se han cerrado acuerdos estratégicos con 'partners' como La Caixa, Numintec, Fira de Barcelona, Microsoft, Correos, World Trade Center, Epson, Aparca&Go, Port Aventura, Toshiba, Turisme de Barcelona, BCD y Camerdata, entre otros, que ofrecen descuentos a los socios del club.
Asimismo, ha destacado que la línea de financiación de 2.000 millones de euros de La Caixa que se ofrecía a los socios se ha agotado, después de que 2.477 empresas hayan accedido a esta financiación, con 3.800 operaciones, de las que el 60% han sido inferiores a los 100.000 euros.
La institución ha vehiculado sus servicios a empresas a través del Club Cambra, divididos en la creación de negocios, competitividad, formación e internacionalización.
Valls ha remarcado que la corporación ha incrementado sus ingresos en un 25% en cuanto a los servicios a empresas en el último año, hasta los 9,7 millones de euros, con lo que se ha compensado la caída de ingresos derivada de la supresión de la cuota cameral obligatoria.