Vecinos y comerciantes exhiben su rechazo al monumento a los castellers en la plaza Sant Miquel

Las Obras Del Monumento A Los Castellers Con El Rechazo Vecinal
EUROPA PRESS
Europa Press Cataluña
Actualizado: jueves, 15 septiembre 2011 20:14

BARCELONA 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

Vecinos y comerciantes de la plaza de Sant Miquel de Barcelona han colgado carteles con el lema 'No queremos la estatua' para mostrar su rechazo a la construcción del polémico monumento a los castellers, y al que se han opuesto desde que se anunció que se ubicaría en la plaza.

Esta protesta coincide con la reanudación de las obras del monumento, después de que el nuevo equipo de gobierno de Xavier Trias haya decidido mantener la ubicación decidida por el anterior gobierno de Jordi Hereu tras estar tres meses los trabajos parados para estudiar alternativas.

Los comerciantes más afectados por las obras son los tres bares cuyas terrazas lindan con las vallas de protección de los trabajos, y cuyo coste asciende a 630.000 euros entre la escultura y la obra civil.

"No nos gustó que en pleno agosto, con la crisis que hay, nos levantaran media plaza y luego además lo tuvieran parado hasta hace una semana", ha reconocido a Europa Press el encargado de uno de los establecimientos.

Todos los comerciantes han coincidido en que las obras se hicieron sin consulta previa, y que tampoco se les informó de que se iban a retomar los trabajos.

"Nos hemos tenido que enterar por Internet", ha declarado Josep Porta, encargado de una tienda de piercings.

Porta se ha quejado también del trato que recibió al preguntar al Ayuntamiento sobre qué distancia mínima tenía que haber entre el monumento y la entrada de su negocio.

"No hay ninguna medida mínima; sólo la justa para que pase una silla de ruedas", le dijeron, según ha asegurado, en el Distrito de Ciutat Vella en primavera.

Carme Llopis, arrendataria de un estudio de diseño en la plaza, ha afirmado que "es una vergüenza que la plaza haya estado así durante medio año, y lo que queda", aunque ha reconocido que los más afectados son los bares ya que las mesas de las terrazas están a dos metros de las obras.

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