Publicado 20/02/2021 18:32CET

Atribuyen a dos personas en Melilla un delito de riesgo por llevar 900 litros de gasolina destinados a lanchas

Imagen de los 900 litros de gasolina aprehendidos por la Guardia Civil en Melilla.
Imagen de los 900 litros de gasolina aprehendidos por la Guardia Civil en Melilla. - GUARDIA CIVIL

MELILLA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil atribuye a dos personas en Melilla un supuesto delito de riesgo contra la seguridad colectiva de las personas después de ser sorprendidos introduciendo 900 litros de gasolina en una embarcación "para proveer las embarcaciones de alta velocidad, dedicadas a actividades delictivas, como puede ser el tráfico de drogas o de personas", según sospechan los agentes.

Un portavoz de la Comandancia ha explicado que el cierre de los controles fronterizos terrestres entre Melilla y Marruecos en el mes de marzo de 2020 por la crisis del coronavirus, ha conllevado un cambio del modus operandi de ciertas actividades delictivas y de infracciones administrativas de todo tipo, utilizándose con frecuencia la vía marítima.

Al respecto, ha señalado que una de sus dotaciones vio a un vehículo circulando por el interior del Puerto Deportivo Noray, cuyos ocupantes estacionaron en las inmediaciones de las embarcaciones deportivas.

Al apearse sus ocupantes, dos personas jóvenes, varones, adoptaron una actitud sospechosa, de vigilancia, tratando de comprobar que no había personas a su alrededor y una vez tenida esa certeza, comenzaron a extraer "una bolsas negras de grandes dimensiones", que pretendían introducir en una de las embarcaciones allí atracadas, momento en el que fueron abordados por los guardias civiles que se apercibieron de su actuación.

Esta fuente ha detallado que esos bultos de grandes dimensiones, envueltos en bolsas de plástico de color oscuro, resultaron ser 32 garrafas de 20 litros cada una, que contenían un total de 640 litros de "gasolina".

Tras proceder al registro de la embarcación deportiva donde pretendían introducir el combustible, los agentes localizaron otras 13 garrafas de las mismas dimensiones y contenido, con unos 260 litros también de "gasolina".

TRÁFICO DE COMBUSTIBLE

El portavoz policial ha explicado que este tipo de actividades, conocidas en el argot como "tráfico de combustible", preferentemente gasolina, "se destinan a motores fuera borda de los que se proveen las embarcaciones de alta velocidad, dedicadas a actividades delictivas, como puede ser el tráfico de drogas o de personas".

En este sentido y dado el control que la Guardia Civil realiza para evitar ese abastecimiento irregular y clandestino de esas embarcaciones de alta velocidad, dedicadas a actividades delictivas, "las personas que les sirven de apoyo con ese tráfico de combustible, obtienen grandes beneficios ya que con su venta clandestina, realizada en ocasiones en alta mar con su trasbordo, multiplican varias veces su valor de compra".

A las dos personas investigadas, ambas de nacionalidad española, naturales y residentes en Melilla, se les imputa un presunto delito de riesgo contra la seguridad colectiva tipificado en el Código Penal, ya que por las características del combustible intervenido, catalogado como inflamable, peligroso y explosivo, su cantidad, del orden de unos 900 litros y el lugar donde se depositaba, en el interior del camarote, "constituye un alto riesgo susceptible de causar cualquier tipo de peligro para la seguridad de las instalaciones y personas".

Además, y a raíz de estos hechos, se les tramita diversas infracciones administrativas a la Ley de Puerto del Estado y de la Marina Mercante y a la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres.

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