CEUTA 6 Sep. (EUROPA PRESS) -
El juzgado de Instrucción número 4 de Ceuta tomó declaración esta mañana a los agentes de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) de la Policía Local y a los policías portuarios de la ciudad autónoma que la noche de ayer se vieron involucrados en un conflicto de competencias que acabó con el jefe de servicio de estos últimos trasladado esposado a la Comisaría de la Policía Nacional.
Según explicaron a Europa Press fuentes directamente relacionadas con el suceso, el juzgado decidió abrir diligencias para esclarecer la responsabilidad de cada cuerpo en el enfrentamiento, que comenzó cuando la UIR estableció un control en la zona portuaria, iniciativa ante la que la Policía Portuaria decidió desviar el tráfico rodado unos metros antes de dicho control para evitar que los vehículos llegasen al mismo.
De acuerdo con la versión de fuentes portuarias, el establecimiento de dicho control no había sido advertido a la Policía Portuaria, que entendió que su ubicación era "ilegal". Desde la Policía Local, sin embargo, se entiende que el control se programó dentro de sus actividades rutinarias en un área que no contemplan como portuaria, ya que en las inmediaciones se encuentra la barriada de Juan de Obras del Puerto.
Con ese choque de pareceres los agentes de la Policía Local procedieron, tras una serie de empujones que acabó con uno de los policías portuarios en el hospital, a detener a su jefe de servicio, Carlos Santos, bajo la acusación de entorpecer su labor policial.
El enfrentamiento por sus competencias en el área portuaria entre ambos cuerpos, que ya tiene antecedentes menos llamativos, podría concluir con la firma de un convenio de colaboración entre la Administración autonómica y la Autoridad Portuaria para regular la colaboración de sus respectivas policías en ese espacio, que comprende buena parte de la superficie del centro de la ciudad autónoma, incluido el principal punto de ocio nocturno de Ceuta, el Poblado Marinero.