MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS - Alba Porras)
La gran fiesta del cine español fue sin duda el mejor escaparate en el que nuestras actrices pasearon sus mejores galas y por supuesto unos looks estratégicamente diseñados para hacerlas brillar como auténticas estrellas. Los recogidos y los tonos naturales fueron los grandes protagonistas en una noche en la que se optó por la comodidad en un auténtico despliegue de belleza y frescura made in Spain.
Las nuevas generaciones del mundo de la interpretación vienen pisando fuerte imponiendo un nuevo canon estético. Michelle Jenner y Blanca Suárez son sin lugar a duda dos buenos ejemplos de cómo triunfar apostando por sacar su lado más natural.
Ambas optaron por recogerse el pelo y no sobrecargar sus looks recurriendo a maquillajes en tonos tierra, ojos finamente perfilados y labios en nude.
La misma elección fue la escogida por otras como Alba García y Clara Lago, que prefirieron la raya a un lago con el flequillo cayendo por la frente. El perfilador negro en el rabillo del ojo fue su mejor aliado para pronunciar la forma almendrada de sus miradas.
Elena Anaya, la gran vencedora de la noche, también dio toda una lección de belleza gracias a un sencillo recogido semi deshecho que dejaba al descubierto su rostro resplandeciente. Sombras en tonos marrones, los pómulos marcados en rosa y un toque sutil del mismo tono en los labios complementaron a una de las actrices que más llamó la atención.
Y medio deshecho también fue el recogido de una hermosísima Verónica Echegui que encandiló luciendo una imagen sencilla pero a la vez tremendamente glamurosa. No hizo falta recurrir a colores potentes para que esta artista deslumbrase con su amplia sonrisa y su hipnotizante mirada.
Maria León y Manuela Velasco decidieron dejar sus rostros completamente al descubierto con sendos recogidos con los que ambas hicieron gala de toda su feminidad. La primera enamoró con sus impresionantes ojos verdes solo adornados con una fina raya negra en el párpado superior mientras que Manuela hizo de la máscara de pestañas su gran arma para dotar de profundidad a su mirada.
GOYA TOLEDO Y BELÉN RUEDA APUESTAN POR EL DESALIÑO CON ENCANTO
No hace falta recurrir a litros de laca y horas de peluquería para estar perfecta. La frescura y la sencillez se impusieron en la noche de los Goya por encima de aparatosos peinados o labios en tonos fuertes.
Goya Toledo apostó por presumir de melena de la mano de un sencillo peinado con las puntas sutilmente disparadas y eligió dar un toque de color a su morena cabellera de la mano de mechas sueltas en tono miel.
Nuevo look con un aire de lo más retro estrenó Anne Igartiburu, que ha cortado su dorada melena y ha decidido pasarse a los bucles marcados al más puro estilo años 50.
Silvia Abascal también decidió soltarse el pelo para su esperadísima reaparición con las puntas finamente onduladas, un estilo muy similar al escogido por María Adanez, que se decantó por la raya al lado.
El toque desenfado y juvenil lo puso una guapísima Belén Rueda, que se ha pasado a un look más rockero y voluminoso inspirado en Tina Turner. Arriesgado pero muy original.
No faltó la siempre recurrente apuesta por el pelo ladeado en un hombro. Una opción glamurosa pero que en esta ocasión pasó sin pena ni gloria. Mar Saura, Angie Cepeda y Juana Acosta aparecieron con el mismo estilo.
Angie y Juana fueron de las pocas que tiñieron sus labios a juego con la alfombra y aunque el rojo siempre es sinónimo de éxito, en esta ocasión el rosa y el nude ganaron el pulso.
PILAR LÓPEZ DE AYALA Y SALMA HAYEK DAN EL CANTE
Lo hemos intentado, pero por más que tratamos de buscar la originalidad y el encanto en el ¿recogido? de Pilar López de Ayala, resulta algo muy difícil. Y es que esa especie de coleta bien parecía el típico moño de andar por casa poco o nada se complementaba con una mala elección en el azul marino que sombreaba los ojos de la actriz.
Como poco acertado también fue esa melena efecto wet que lució Dafne Fernández. Si bien esa una buena opción para refrescar los looks veraniegos, en esta ocasión poco o nada pintaba en una gélida noche de febrero.
Salma Hayek tampoco estuvo precisamente acertada a la hora de elegir el look y es que una cosa es simular un estilo 'recién levantada' y otra muy diferente es que de verdad lo llegue a parecer a juzgar por su pelo enmarañado.
Pero en el extremo opuesto a la excesiva naturalidad que roza el 'no me he peinado', está el error de pasarse con la elaboración del peinado.
Ese ha sido el caso de actrices como como Inma Cuesta, Norma Ruiz o Melanie Griffith, cuyos aparatosos recogidos parecían llevar tras de sí interminables horas de peluquería.