Actualizado 24/08/2017 12:26 CET

¿Cómo combatir los excesos y la ansiedad frente a la comida?

Cordon Press
CORDON PRESS

   MADRID, 24 Ago. (CHANCE) -

   La comida no es la culpable de nuestros estados de ánimo, por lo que no debemos subsanar el estrés postvacacional con una mala alimentación. Cuidarse por dentro es tan importante como estar bien por fuera. El Dr. Jaime Tufet, director de la Clínica Tufet, nos da la dieta de oro para sentirse bien y combatir los malos hábitos alimenticios a la vuelta del verano.

   Como apunta el doctor, es importante conocer lo que nos pide el cuerpo y no dejarnos llevar por las emociones del momento. La vuelta al mundo laboral después de las vacaciones es una tarea complicada para controlar el apetito. Una buena planificación y una correcta distribución de los alimentos son el protocolo a seguir a la vuelta del descanso estival. "Adelgazar es comer muchos días bien y uno mal, no es comer todos los días regular", apunta Tufef, y se puede pecar siempre que "uno sea consciente de ello, nunca por tentación".

   Tampoco es aconsejable despilfarrar en temas de salud durante los meses de verano, siempre debemos seguir un control de nuestro cuerpo pues luego será mucho más fácil regresar a los buenos hábitos. La clínica especializada en nutrición y bienestar ha querido proporcionar a CHANCE ciertos consejos que te ayudarán a poner remedio a este tipo de situaciones, disciplinando a tu cuerpo conforme una serie de necesidades (adaptadas al adelgazamiento). Esta es la Dieta instintiva avalada por la Clínica Tufet:

En un día se hacen 3 comidas principales: desayuno, comida y cena. Por 7 días son 21 comidas a la semana y de estas:

   - Si se hacen 19 bien y 2 mal, se pierde peso

   - si se hacen 17 bien y 4 mal, se engorda

Los consejos para evitar una situación ansiosa con la comida son: realizar una dieta adecuada, neutralizar las crisis de hambre, cumplir un horario, escribir un diario de comidas, aprender a frenar, recurrir a terapias, desculpabilizarse.

LA DIETA CONSISTE EN:

DESAYUNO:

   Café con leche desnatada. Se puede elegir entre:

   a) Pan con embutido de cualquier tipo o queso

   b) 1 o 2 piezas de fruta

   c) cereales (es lo menos aconsejable)

COMIDA:

   Primer plato (se puede elegir):

   a) Caldo vegetal, de pescado o desengrasado de carne con poca pasta

  b) Ensalada de escarola, endibias, rábanos, tomate, palmitos, pepino, lechuga, apio, espárragos, pimiento, cebolla. No se debe añadir maíz, remolacha, fruta, aguacate, soja.

  c) Verdura: acelgas, espinacas, berenjenas, brócoli, coles de Bruselas, calabacín, champiñones, col, coliflor, alcachofas, col lombarda, puerros, cebolla, zanahoria (sin excesos), guisantes (no más de dos veces por semana), judía verde (en menos cantidad que la verdura de hoja).

   Segundo plato (se puede elegir):

   a) Carne: la carne de pollo es la que debe predominar en nuestra dieta. También la de pavo o conejo. Ternera o buey, 1 vez a la semana. Cordero o cerdo, no más de 1 vez cada 15 días.

  b) Pescado es el alimento ideal en toda dieta de pérdida de peso. Debe consumirse preferentemente en la cena. Se puede tomar, desde angulas a sardinas, cualquier tipo de pescado incluido el marisco.

   c) Huevos: se pueden tomar cocidos o en tortilla, siempre que sea posible utilizaremos la siguiente proporción: 2 claras por cada yema.

   d) Féculas: solo en la comida.

   a. Legumbres (garbanzos, lentejas, judías, habas)

   b. Arroz

   c. Pasta italiana

   d. Cualquier plato de fécula se puede sustituir por un bocadillo

CENA:

   Primer plato (se puede elegir): Ensalada, verdura o consomé

   Segundo plato (se puede elegir):

   a) 3 días a la semana: pescado (mínimo necesario)

   b) 2 días a la semana: tortilla de 2 claras y 1 yema (que puede ser con jamón, espárragos,)

   c) 2 días a la semana: frutas o yogur (un solo tipo de fruta y se puede combinar con el yogur)