Actualizado 05/07/2017 22:18

Como ponerte en forma y adelgazar en 20 días sin pasar hambre

SURFERA EN LA PLAYA CON SU TABLA DE SURF
CORDON PRESS

   MADRID, 10 Jun. (CHANCE) -

Las piscinas y las playas han comenzado a llenarse de felices bañistas que quieren hacer frente a las altas temperaturas. El calor se ha propuesto conquistar este mes de junio para desesperación de algunos y alegría de otros.

La temporada de piscina ha quedado inaugurada oficialmente este fin de semana por lo que los bañadores y los bikinis han salido de su escondite. Ahora llega el turno de las lamentaciones, muchos se acuerdan de esos meses de invierno en los que prometieron hacer frente a los 'michelines' para llegar a punto al verano. Muchas buenas intenciones que alguna ocasión no se han transformado en realidad.

Si eres de esos perezosos que dejó la operación bikini en el olvido, te proponemos una solución. No será fácil pero seguro que merecerá la pena. En CHANCE nos hemos puesto en manos de la reconocida entrenadora personal Magali Dalix, una francesa conquistada por nuestro país y afincada en Barcelona. Magali lleva la friolera de 17 años entrenando en nuestra país y en un momento en el que todos decimos que no tenemos tiempo saca un libro para enseñar a entrenar a la gente que tiene muy poco tiempo con entrenos cortos sin necesidad de tener que ir al gimnasio, pudiéndolos hacer en tu casa.

   Lo mejor del caso es que, al igual que hace en sus clases con las personas que entrena, con este libro viene dispuesta no solo a sacar lo mejor de tus músculos sino de tu cerebro... Sí de tu cerebro, ese que saca su lado maligno o el que más pena le da de ti y te dice "no puedes, no puedes".  Viene dispuesta a luchar contra tu FATNESS, tu mente perezosa.

  A pesar de estar a un nivel envidiable y exigirte lo que no está en los escritos o mejor dicho hacerte ver que puedes más de lo que crees, nunca le ha gustado competir porque lo primero es que no le gusta perder (como reconoce ella misma) y segundo porque dentro de la competición entran otros factores: "No es lo mismo competir contigo mismo porque es un reto".

  Ahora con su segundo libro, Cambia tu cuerpo (y tu vida) en 20 días, Magali nos ofrece una visión completa de su método, ese que tanto han utilizado deportistas de élite, completamente bloqueados y desmotivados en cuestión deporte. Y si no que no se lo digan a Pedro Aguado... el deportista de élite no volvió a reencontrarse con el deporte hasta que puso en su vida a Magali... y tal es su relación que hasta le ha prologado este libro en el que todos vamos a recuperar esa forma física y a encontrarte con esos músculos que no sabías que existían y que están en tu cuerpo.

   En el vocabulario de Magali no cabe el "no tengo tiempo"... pues mira Magali yo creía que no lo tengo, la verdad... "Siempre hay 5 o 10 minutos y es mejor 5 minutos que nada. Siempre tenemos un objetivo muy alto, no tengo una hora pero 10 minutos, sí y si empezamos ya con el necesito una hora... Entonces es mejor empezar con 5 minutos, una vueltita, y al día siguiente dices venga hoy voy a correr 10 minutitos más", eso es lo que me dijo nada más conocerla y contarle mi historia, o excusas porque para ella son excusas. ¡Fíjate Magali! y yo pensando lo que siempre nos decían "5 minutos no valen para nada" y ahora vas tú y nos abres otro mundo.

    "Con 30 minutos es más que suficiente" y cuando me dijo antes de vernos: "Sobre todo duerme bien"... ya temí lo peor.

   Pero Dalix es una gran coach que siempre está pendiente de ti. Su labor consiste en motivarte desde el primer momento, en ese momento en el que cuando comienzas a entrenar tu cerebro te dice 'no puedo' y quieres abandonar porque parece que se te va a salir hasta el alma o porque las agujetas no son lo tuyo... Ahí es donde entra ella y su trabajo.

   Aunque tranquilos que las agujetas no son de ella, son tuyas... que las vas a sufrir. Cuando al día siguiente me preguntó que cómo estaba... tuve que decirle: "De agujetas al principio bien, pero anoche cuando me fui a la cama, me comencé a acordar de ti (más que tú de mi) porque se me quedó el brazo dormido y esta mañana no sabía si llamar a la vecina para que me ayudara a coger el de té de la balda de arriba... porque me he tenido que subir a una silla para poder alcanzarlo (cualquiera le decía que era para coger el bote de cacao para la leche) porque no podía estirar el brazo"... ¡Ahh!, eso sí me encantó reencontrarme con mis músculos atrofiados y tamibén os digo al día siguiente, al entrenar de nuevo... cero agujetas.

   Como veis, Dalix es una de esas mujeres que ama lo que hace, que vive para su profesión y que se desvive por su público. En una era en la que los gimnasios low cost están algo de moda y el entrenador brilla por su ausencia, Magali recuerda lo importante de su vocación: "El entrenador es un profesional y lo primero que debe de hacer es ver qué público tiene en esa clase y modificar su entrenamiento en función la persona que está. Eso es un buen entrenador. Un entrenador tiene amar su trabajo y su público no así mismo", algo muy importante en estos tiempos donde el boom de los gimnasios low cost ha desnaturalizado el trato humano entre el entrenador y el público.

MAGALI DALIX: "LA ÚLTIMA PERSONA EN LA QUE PENSAMOS ES EN NOSOTROS... Y LA PRIMERA PERSONA EN LA QUE TENEMOS QUE PENSAR ES EN NOSOTROS"

CH: Pero 10 minutos ¿valen? Si siempre dicen que no valen.

MD: No es verdad. Cada cosa que haces suma. Todo suma, pero si no encuentras el tiempo... Todo el mundo tiene tiempo de hacer lo que él cree como una prioridad porque si tienes un bebé hasta sacas tiempo para cuidar a un bebé y antes pensabas que no lo tenías. Yo creo que en la última persona en la que pensamos somos nosotros y la primera persona en la que tenemos que pensar es en nosotros.

MAGALI DALIX: "YO NO CREO ESO DE QUE SI NO ENTRENAS UNA HORA NO VALGA"

CH: A ti, ¿cuándo te gusta más entrenar?

MD: Yo creo mucho en entrenar por la mañana. Si tú sacas tiempo por la tarde o por la noche fantástico, pero no el "yo no tengo tiempo". Yo entreno por la mañana. Antes empezaba el día a las seis de la mañana pero ahora hasta las nueve no empiezo con otras cosas y ese tiempo(cuando me levanto) lo dedico para mi.

La gente puede pensar que como me dedico a la actividad del deporte tengo tiempo de entrenar, pero para mi cuando trabajo no entreno, entreno a la gente, no a mi. Por eso saco ahora mi segundo libro para enseñar a entrenar a la gente que tiene muy poco tiempo, porque yo no creo en eso de que si no entrenas una hora no vale. De hecho mi método dura 30 minutos. Cuando comencé con este método todo el mundo entrenaba una hora incluso cuando iba a yoga era una hora y media. Este libro son entrenos cortos para gente que no tiene tiempo sin necesidad de tener que ir al gimnasio, pudiéndolos hacer en tu casa.

MAGALI DALIX: "YO SI QUIERO CONSEGUIR EL RESULTADO QUE QUIERO TENGO QUE ENTRENAR MUCHO"

CH: ¿Por qué siempre hemos creído que se necesita tanto tiempo para entrenar?

MD: No sé por qué, pero si quieres conseguir un resultado concreto hay que entrenar. Yo si quiero conseguir el resultado que quiero tengo que entrenar mucho. Pero todo es relativo. Si tú no haces nada y entrenas 5 minutos... 5 minutos es mejor que nada. También depende de los 5 minutos que hagas... Si entrenas muy suave, muy relajado pues no se pueden tener resultados. Si entrenas 5 minutos fuertes, enérgicos, es otra cosa... es cuestión de intensidad y de actitud. La intensidad y la actitud es muy importante, la predisposición de sufrir...

MAGALI DALIX: "EL DEPORTE AL FINAL ES SENTIR QUE ERES MÁS DE LO QUE CREES QUE ERES"

CH: O sea, ¿qué hay que sufrir?

MD: Hay que sufrir. Mira hasta ponerse tacones para estar guapa, significa sufrir. Hay que entender que si quiero resultados hay que sufrir. Pero es en todo en la vida. Si tú quieres un trabajo mejor hay que sufrir porque tienes que estudiar o esforzarte más. De hecho aprendes más y mejor.

Yo creo que el sufrimiento no es algo negativo sino que es el hecho de que estás haciendo algo y necesitas un esfuerzo, porque las cosas fáciles no se quedan. Yo creo mucho en la cosas difíciles. De hecho cuando logras algo difícil estás mucho más feliz que cuando logras algo que ni te ha costado. Y eso es el deporte al final, sentir que eres más de lo que crees que eres.

CH: Entonces, ¿eres un poco la teniente O'Neil?

MD: Sí, un poco.

CH: Pero, ¿te gusta ese papel o qué?

MD: No creo que sea un papel, es una parte de mí. Y yo también he aprendido según el deporte que practiques, tienes una actitud. Los entrenadores de artes marciales son muy duros, muy exigentes, hay una disciplina, no te ríes con un maestro. Tú no le pegas, en el brazo y le dices "¡Ey tú!" como haces con tu entrenador de fitness. Entonces, si entrené con ellos, algo se te pega. Quizá, me posicione más como un maestro que como un entrenador, ¿no? La gente te respeta, te escucha. Al final somos niños y nos gusta que nos dirijan. Si yo te digo: "Bueno esta semana vamos a entrenar dos veces, ¿cuándo puedes? ¿Cuándo quieres?"... Yo tengo que decirte mañana entrenamos porque si no, siempre vas a encontrar la excusa de no puedo, somos fantásticos para encontrar excusas. Pero tú, yo y todo el mundo. En mi segundo libro hablo de la fatness, que es la mente perezosa que tenemos todos incluso hasta los mejores deportistas. Para mi está esa voz que está dentro de tu cabeza que te impide hacer cosas.

CH: ¿Qué tipo de público tienes?

MD: Mi público son mayoritariamente mujeres y hombres de 30 a 50 años, pero poco a poco, como estoy un poco de moda pues engancho a los jóvenes. En general es gente que ya ha hecho de todo, que necesitan una solución que quieren cambiar, porque con 20 años no necesitas nada.

CH: ¿Son los precios altos?

MD: He realizado una cuota que es para todo el mundo porque me parecía injusto el que quiere entrenar más y no puede permitirse cogerse un entrenador personal una vez, frente al que puede permitirse coger sesiones porque su nivel adquisitivo se lo permite. Apuesta por que todo el mundo pueda acceder a un entrenador personal.

Así, Magali ofrece un método con el que se derriba el mito de tener que pasar horas y horas en el gimnasio. Ya no tienes excusa, en solo media hora de ejercicio puedes cambiar tu vida.

   Por cierto he dejado de endulzar la leche con batido de cacao...