MADRID (Por María José Moreno)
A poca gente la hemos visto crecer desde el otro lado de las pantallas como a Juan José Ballesta. Tiene 21 años, una carrera cinematográfica envidiable, mujer, hijo y una casa en el campo que disfruta al máximo.
Su primera aparición en la pequeña pantalla fue a la corta edad de 8 años y desde entonces los éxitos no han dejado de sucederse, ¿el próximo proyecto? Una película en la que protagonizará la leyenda del Timbaler del Bruc, para la que ha tenido que aprender catalán.
Además, el joven ha sacado un momento para unirse a la causa solidaria de X1 Fin: Juntos por el Sáhara, donde toca la guitarra al lado del cantante Poncho K.
- ¿Cómo te ofrecen participar en este proyecto?
- Mi representante me dijo que era una cosa benéfica y dije que lo hacía sin ningún problema. Estoy muy contento y espero que esta iniciativa no se quede aquí, sino que sea algo que funcione a largo plazo y haya más entregas de esta iniciativa.
- ¿Qué acogida crees que va a tener?
- Creo que buena, como poco espero lo mejor.
- En el vídeo tocas la guitarra, ¿has aprendido de alguien?
- ¡Qué va! Soy autodidacta. Cuando me ofrecieron este proyecto pedí algo de flamenco y me dijeron que mi compañero ideal en ese caso sería Poncho, y la verdad es que hemos hecho muy buenas migas. Estuvimos en mi casa haciendo una barbacoa y nos caímos genial.
- ¿Tienes algún proyecto cinematográfico en mente?
- Una película de guerra, donde protagonizo la leyenda del Timbaler del Bruc. Quizá esta película sea de las mejores que he hecho.
- Parece que ya te has asentado como actor de cine, ¿no quieres volver a tocar la televisión?
- No y eso que me llaman para todas las series, pero no son lo mío. Soy actor de cine y ya está, y de aquí a Hollywood si se puede algún día (ríe). Mi carrera está enfocada hacia la gran pantalla, si me falta dinero... siempre está ahí mi representante para dejármelo (ríe).
- Tal vez todo esto tenga que ver con aquella vez cuando te agobiaste y dejaste este mundillo por un tiempo, ¿no?
- Aquello fue normal, porque no me gusta la popularidad, quiero ir tranquilo con mi mujer y mi hijo por la calle y muchas veces no puedo. Dejé esto para meterme en una obra de marmolista, luego me cansé y volví al cine de nuevo.
- ¿Qué te hizo volver?
- Me gusta hacer cine, que la gente vea mis películas y que lo agradezcan, que piensen eso de: 'Qué buena tarde he echado'.
- ¿Cómo llevas ahora el fenómeno fan?
- Se lleva más o menos bien, sobre todo hay que saber estar.
- ¿Y tu mujer?
- Le da mucha rabia, porque siempre vienen todas las niñas corriendo.
- Supongo que por eso no vivirás en el centro de todo el barullo, ¿no?
- Me he ido lejos de todo, mi casa está perdida en el campo. Tengo todo lo que quiero: perros, gallinas, un huerto...
- Con 21 años pocos tienen una casa, una mujer y un niño, ¿crees que has madurado muy deprisa?
- No me ha quedado otra, sin ir al instituto, viviendo fuera de casa... o maduras o no te queda otra.
- ¿Irás a por la parejita?
- Ya veremos (ríe). Mi mujer no quiere de momento, porque el niño nos ha salido muy malo, anda por ahí tirando piedras y el otro día nos rompió la tele de plasma.
- ¿Qué han visto en ti que te ha hecho triunfar?
- Que soy igual en todas las circunstancias, soy buena gente.