Natalia Millán: "Con 'Billy Elliot' lloras mientras te ríes y la gente sale feliz del teatro"

Actualizado 09/09/2019 19:38:48 CET
Natalia Millán en los Premios Valle Inclan de 2018
Natalia Millán en los Premios Valle Inclan de 2018 - GETTY IMAGES / CARLOS ALVAREZ - Archivo

   MADRID, 9 Sep. (CHANCE) -

Vuelve Billy Elliot al Nuevo Teatro Alcalá de Madrid. Tras haber conquistado a más de 600.000 espectadores y haberse convertido en el tercer musical de Billy Elliot con más funciones, después de los de Londres y Broadway, el musical vuelve a reabrir sus puertas al público. Dirigido por David Serrano, la obra vuelve a estar protagonizada por Natalia Millán, en el papel de la señorita Wilkinson, la profesora de ballet del joven Billy Elliot.

Natalia, que cuenta con muchísimos años de trayectoria como bailarina, cantante y actriz, se ha sentado a hablar con Chance para desvelar cómo se afronta una tercera edición de Billy Elliot, qué ha cambiado tras dos años encarnando al mismo personaje. Además, Natalia ha hablado del panorama actual del mundo del teatro musical y de los elevados precios de las entradas de este tipo de géneros.

CHANCE: ¿Cómo se afronta una nueva temporada de Billy Elliot tras el éxito de las dos

Natalia Millán: Puede parecer que tiene que ser una pesadez hacer por tercer año o mismo, pero tengo que decir que no lo es. Yo empiezo con muchísima ilusión. Primero, porque creo muchísimo en este espectáculo, me parece que es un gran espectáculo; segundo, porque tenemos el apoyo del público, ya que si empezamos una tercera temporada es porque el público lo quiere seguir viendo y esto se sostiene porque el público viene; y tercero, porque es imposible caer en la rutina con este espectáculo, porque durante el año, como tenemos seis actores para cada uno de los personajes infantiles, nunca las funciones son iguales. Cada día es un Billy distinto, y aunque el texto sea el mismo y la historia sea la misma, tú te enfrentas con unos ojos distintos, con una reacciones diferentes... le tienes que convencer de diferente manera y cada día es un reto.

CH: ¿Cómo fue el cierre de la última temporada? ¿Cómo són los nuevos Billy Elliot?

NM: Fue muy triste la despedida de la temporada pasada, porque se fueron los Billys veteranos, con los que se había creado el espectáculo y era muy extraño ver que se iban ellos, que son los protagonistas, y tú te quedas. Pero bueno, tenemos ahora niños más pequeños, maravillosos y grandísimos artistas que te obligan a ponerte las pilas y sacar lo mejor de ti. Es curioso porque son grandísimos profesionales, con un sentido de la responsabilidad y una seriedad trabajando realmente imponente y te obligan a ti a esforzarte.

Natalia Millán como la señorita Wilkinson en el musical de 'Billy Elliot'

CH: Nunca se parecen dos funciones en este musical.

NM: Cada día es un universo diferente y la verdad es que empezamos todos con muchas ganas y cero sensación de monotonía. Además, también tenemos nuevas incorporaciones entre los adultos. Es como empezar de nuevo con la tranquilidad de que sabes muy bien lo que estás haciendo y sabes que es un éxito, porque cuando empiezas no sabes lo que va a pasar. Ahora ya sabemos que es un éxito.

CH: ¿Cómo has cambiado a lo largo de este viaje?

NM: No lo sé, no lo sé, supongo que en todos sitios todos estamos permanentemente aprendiendo. Sé que con estos niños estoy aprendiendo un montón, porque esa forma de enfrentar el trabajo tan pura, tan nueva, tan concentrada... es un poco como esto que se lleva ahora, el Mindfulness, que es como 'aquí, ahora, a tope', que es un lema de los actores. Pero es que, en el caso de los niños, ellos viven las situaciones al cien por cien y no existe el futuro, el pasado ni el más allá y solamente existe esto, entonces ellos encaran así el trabajo y que es lo ideal, es como debería de enfrentarlo cualquier actor. Ver esto en ellos es muy estimulante. Lo que vamos aprendiendo lo vamos viendo según pasa el tiempo, pero hay mucho crecimiento aquí y no solo es el de los niños.

CH: A finales de la semana pasada, la presentadora estadounidense Lara Spencer, del programa Good Morning América, se burló de que el príncipe George de Inglaterra practicara ballet. ¿Qué opinas sobre eso, teniendo en cuenta el ideal que defiende Billy Elliot sobre que los chicos también pueden bailar ballet?

NM: Por casos como este vemos lo necesario que es y lo oportuno que es hacer Billy Elliot. Me he quedado a cuadros presenciando como una mujer joven, periodista, culta e informada, haga una broma sobre este asunto, sobre el asunto de que un niño, me da igual cual sea su cuna, estudie danza. Es que me quedo patidifusa, no doy crédito, ¿cómo puede suceder? Sí, luego has pedido disculpas, pero es que esa torpeza... porque vamos a creer que es un chiste malo y tonto a destiempo y que no había maldad... una periodista que está en un programa importantísimo de televisión no puede ser tan torpe, es que hay responsabilidad muy grande. Por un lado veo que estamos avanzando mucho en temas como el feminismo pero a la vez hay, seguramente como reacción, una involución y mucha gente que se aferra a esos privilegios que no quiere soltar sin darse cuenta de que, cuando los suelte, todos vamos a salir beneficiados, no solo las mujeres. Esto por hablar de feminismo, pero también podemos hablar de la homofobia. Si nos respetamos todos, esto nos va a beneficiar a todos y hay mucha gente que esto todavía no lo entiende. Este tipo de mensajes aleccionadores son todavía muy necesarios.

El elenco principal de 'Billy Elliot'

CH: Hay mucha gente que pensará que después de dos años interpretando a la señorita Wilkinson ya tienes controlado el papel. ¿Qué opinas tú al respecto?

NM: La realidad es que, es verdad que el papel sí está interiorizado, pero la verdad es que hay que tener siempre la sensación, aquí y en todos sitios, de que afrontas algo nuevo cada día, cada día es como la primera vez. Aquí, este cambio de niños nos ayuda a sentir que es como la primera vez, pero sobre todo nos pasamos la vida ensayando, porque como siempre hay rotación de niños siempre es la función más ensayada de la historia del teatro universal.

CH: ¿Cómo es una jornada de Billy Elliot?

NM: Las jornadas aquí son muy largas, porque normalmente en el teatro lo son. Pero, al contrario de lo que la gente cree, que piensan que es muy duro y tal, y sí, vale, es muy duro, no tienes fin de semana y vas a la contra en horarios de la gente... la realidad es que una vez pasados los ensayos la jornada laboral es muy corta, es muy intensa, es un sprint, pero es corto. Llegas a tu función, una hora antes, cada persona tiene su método para prepararse y luego ya viene la función, que cada persona tiene un número de funciones, pero no son jornadas largas. Aquí, en Billy Elliot, son larguísimas, porque siempre tenemos ensayos, siempre, siempre, siempre hay cambios, incorporaciones, unos se van, otros vienen, pero no solamente los Billys, los Michaels, el amigo de Michael, las niñas, mi hija, la amigas... es que son como unos 80 niños. Son combinaciones infinitas. Es un no parar.

CH: Podrían ponerte una cama en el camerino.

NM: Hay muchas veces, los viernes y sábados de dobletes, que terminamos aquí cerca de la una de la madrugada y hay que estar a las tres de la tarde y muchas veces digo 'me tumbo en el camerino' y porque ponen alarmas, que si no yo cerraba el camerino y me quedaba aquí a dormir.

CH: ¿Qué le pides al futuro? ¿Tienes predilección por que se realice algún musical?

NM: Creo que he tenido tanta suerte, igual hay algo más que suerte también, pero he tenido tanta suerte con las cosas que me van llegando que no necesito ni soñar. Yo lo que quiero es que la vida me siga sorprendiendo de esta manera. Yo que sé, hay tantos musicales... yo lo que de verdad deseo, más que pensar en algo personal, que por supuesto todo lo que me suceda estaré feliz... pero sobre todo, deseo que ese camino del musical en España, que además ha sido muy paulatino y muy poquito a poco, continúe como hasta ahora y siga creciendo.

CH: Porque tú has vivido el cambio en el mundo de los musicales desde joven.

NM: Sí, yo empecé a dedicarme en esta profesión en musicales en los ochenta, en el coro y en el ballet, e hice como cuatro o cinco musicales seguidos muy jovencita y, de repente, paró y hubo muchos años de desierto absoluto de musical y nos tuvimos que reciclar todos... y algunos incluso dejaron la profesión. Años después esto empezó otra vez y yo he ido viendo ese crecimiento y ese progreso del teatro musical en España y de alguna manera formo parte de él. Por eso, lo único que deseo es que esto continúe y de alguna forma se mantenga. Lo que está quedando claro es que somos tan capaces como en cualquier otro sitio del mundo, de hecho, Madrid es una de las capiteles de referencia de los musicales en el mundo. Se acaba de estrenar Anastasia en Madrid y eso no es causalidad.

Los nuevos Billy Elliot

CH: ¿Te esperabas este boom en el mundo de los musicales en España?

NM: Es una cosa muy curiosa porque esto se está dando en España, en otros países no, al revés. Aquí todo el mundo quiere hacer musicales y todo el mundo quiere ir a ver los musicales. Esto está cambiando, el público que ama los musicales es cada vez más numeroso y lo que me parece todavía más importante y mejor, los amantes del teatro de texto, que en su gran mayoría antes miraban el teatro musical como género menor, empiezan a respetarlo y a entender que aquí solamente hay cosas bien hechas y mal hechas, pero ya está, los géneros son a gusto del público y los creadores. Pero es verdad, ya se tiene otra conciencia del teatro musical y todos los que estamos hemos ido aportando nuestro granito de arena. Pero es que esto pasaba incluso entre nosotros, yo he tenido discusiones con compañeros que decían 'pero bueno, es que hacer un musical es una cosa menor', y no. Ya hay cada vez más actores de prestigio, léase Carlos Hipólito que estuvo en las dos primeras temporadas, que están ahí y que entienden que es un plus, porque hace musical el que puede hacerlo. No todo el mundo puede hacer musicales.

CH: ¿Qué le dirías a todas esas personas que tienen reparo en gastarse dinero en ir a un musical, ya que los precios son elevados?

NM: Es un esfuerzo económico importante. Luego, cuando estás dentro y ves todo lo que hay, y cuando el público se sienta y ve todo lo que hay, entienden que hay mucha gente trabajando aquí y que es una inversión muy grande y que no queda otra. Te puedo decir que los actores no tenemos invitaciones, así como en las obras de texto podemos invitar, poquito, porque vivimos de ello, pero podemos. Y en los musicales no podemos, porque para que se amortie la inversión el teatro se tiene que llenar durante mucho tiempo y las entradas cuestan lo que valen.

CH: ¿Qué hace especial a Billy Elliot para que la gente se decida y acuda a verlo?

NM: A veces sí que es cierto que las entradas valen una barbaridad, pero puedo hablar de las cosas que tiene este musical. Primero, esa experiencia para los sentido que tiene cualquier musical de calidad, y este indudablemente es un musical de calidad: el como te entra el espectáculo por los ojos y la música te emociona, y esto es música de Elton John, y tenemos coreografías maravillosas, una escenografía mucho más impresionantes que la de Broadway o la de Londres. Pero es que además aquí hay una historia potente, importante, muy necesaria y muy emotivo, muy aleccionadora y muy divertida. Aquí el público se ríe muchísimo y, a continuación, se emociona y a continuación se vuelve a reír, es un vaivén de emociones. Es un lenguaje que manejan muy bien los anglosajones, que vas de emoción la risa y lloras mientras te ríes y eso es como un zambombazo en el corazón que hace que la gente salga feliz y con la sensación de haberse emocionado con los personajes, porque se produce mucha identificación. Se lo van a pasar muy bien.

Contador