MADRID, 31 Jul. (chance) -
Tan solo 24 horas después de subirse al escenario del teatro de Benalmádena para interpretar la obra que protagoniza, 'Santa Lola' y en la que su hija Alejandra Rubio fue la gran ausente, Terelu Campos insiste en que la relación con su hija es maravillosa. En esta ocasión madre e hija aprovechaban un hueco en su verano frenético entre compromisos prosfesionales y días de descanso para disfrutar de una agradable cena en uno de sus restaurantes favoritos de Málaga.
Apurando los últimos días en su tierra antes de tener que regresar a Madrid, Terelu también presumió de maravilosa relación con su yerno, Carlo Costanzia, que tampoco faltó en la velada familiar. Lejos de mostrar su mejor versión ante los medios, la presentadora de televisión se dejaba ver algo molesta por la presencia de los medios: "No, yo todas las vacaciones así no puedo seguir". Sin querer comentar nada sobre la reciente portada de Lecturas que ha protagonizado en bikini y tampoco sobre la nueva faceta televisiva de Carlo y Mar Flores, Terelu entraba en el establecimiento haciendo oídos sordos a las preguntas de sus compañeros.
Por su parte, Alejandra también seguía los pasos de su madre y mostraba su desconformidad con la presencia de las cámaras en esta nueva quedada familiar en sus días de vacaciones. "A ver si algún día podemor ir a cenar tranquilos" sentenciaba la joven que entraba al local junto al padre de su hijo que también optaba por el silencio en esta ocasión.