MADRID, 1 Oct. (CHANCE) -
Días después de negar indignada la información de 'El tiempo justo' de que David Rodríguez y ella estarían atravesando una grave crisis desde que se instaló en Madrid con su hija Alma para participar en el programa 'Bailando con las estrellas', Anabel Pantoja y su novio protagonizan la portada de la revista 'Diez minutos' más cariñosos y felices que nunca.
Dejando claro sin necesidad de palabras que no hay nada de cierto en los rumores de que el fisioterapeuta no se habría adaptado a la nueva vida de la sobrina de Isabel Pantoja en la capital, y de que su noviazgo estaría atravesando un momento crítico por la mala relación que el cordobés tendría con su suegra, Merchi Bernal, la pareja se ha dejado ver de lo más sonriente en una relajada jornada familiar junto a su pequeña y los padres de David, en la que no faltaron las confidencias, los abrazos y los besos apasionados que reflejan que siguen tan enamorados y unidos como el primer día.
Unas imágenes que parecen no haber sentado nada bien a Anabel, que este miércoles se ha dejado ver de lo más seria ante las cámaras, sin decir ni una palabra sobre su romántica portada con su chico. Y es que a pesar del gran momento personal y profesional que está viviendo la influencer, es innegable que le está afectando que su tía esté de nuevo en el ojo del huracán mediático por su delicada situación económica.
Isabel Pantoja se ha convertido en la protagonista de la última entrega de 'El precio de...' en Telecinco; un programa en el que se ha desgradado cómo habría dilapidado la tonadillera la herencia de Paquirri y la millonaria cantidad que ha ganado en sus 50 años en el mundo de la música, incidiendo en los valiosos regalos que recibió de Julián Muñoz -que confesó que le pagó 43 millones de pesetas para que no se fuese de gira a América-, y de la locutora Encarna Sánchez -se apunta incluso a que le habría comprado la casa de La Moraleja-, apuntando además que debería a su hijo Kiko Rivera aproximadamente 2 millones de euros por la explotación de Cantora en los últimos 40 años.
Un controvertido asunto sobre el que Anabel prefiere no pronunciarse, dejando en el aire qué opina de todo lo que se está diciendo de los problemas económicos de su tía. Un llamativo silencio -ya que ha salido en defensa de la tonadillera en numerosas ocasiones- que ni siquiera se ha roto cuando Europa Press le ha preguntado por su reencuentro con Irene Rosales tras su separación de Kiko, con la que bailará este sábado en la nueva gala de 'Bailando con las estrellas'. Su inesperada reacción, ¡en el siguiente vídeo!