MADRID, 6 Ene. (CHANCE) -
Carla Goyanes ha vivido una Noche de Reyes de lo más especial en Madrid, disfrutando de la cabalgata junto a sus dos hijos mayores, Carlos y Santiago, y contagiando ilusión desde una de las carrozas. La empresaria, muy volcada en sus niños, ha combinado su papel de madre con el de anfitriona de excepción, lanzando caramelos a los pequeños que se agolpaban en las calles para ver pasar a los Reyes Magos.
Sin embargo, estas fiestas han tenido un matiz agridulce para ella, marcadas por la reciente pérdida de su padre, Carlos Goyanes, y de su hermana, Caritina Goyanes, lo que ha llenado de emoción y nostalgia unos días tradicionalmente dedicados a la alegría familiar, tanto para ella como para su madre, Cari Lapique.
Antes de subir a la carroza, Carla se mostraba emocionada y definía el 5 de enero como una fecha única: "Hoy es un día mágico, para los niños y para los mayores". Subrayaba que, pese al frío, nada empañaba la fiesta: "Hace fresquito, pero da igual. La ilusión todo lo puede". En esta ocasión, acudió solo con los mayores porque "el chiquitín era muy pequeñito", y recalcó lo mucho que estaban disfrutando: "Los niños han estado encantados, felices y eso es lo que importa"
La empresaria también hizo balance de estas navidades y de la entrada de año, que han transcurrido "tranquilo, en familia" y con un viaje familiar previo antes de instalarse de nuevo en Madrid. De cara a 2026, Carla tiene un deseo claro y sencillo: "Yo le pido mucha salud sobre todo", dejando claro que, por encima de todo, prioriza el bienestar de los suyos. Sobre su madre, aseguró que "está bien" y explicó que "sigue fuera, si no estaría por aquí", dejando entrever que la familia sigue muy unida aunque no siempre coincidan todos.
En el terreno institucional, no esquivó la pregunta sobre el cumpleaños del rey emérito Juan Carlos I y se mostró respetuosa y afectuosa: "Por supuesto, muchas felicidades y mis mejores deseos", dijo, extendiendo esa felicitación "a todo el mundo". En cuanto a la situación en Venezuela, evitó pronunciarse políticamente, pero sí dejó una reflexión desde el plano humano: "Me alegro por todos mis amigos venezolanos que están felices y encantados", destacando que comparte la alegría de quienes ven un rayo de esperanza para su país.