MADRID, 13 Mar. (CHANCE) -
Días después de que Georgina Rodríguez y sus hijos abandonasen Arabia Saudí para viajar a España en su jet privado en busca de tranquilidad a causa de la escalada bélica en Oriente Próximo por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, Cristiano Ronaldo ha seguido los pasos de su familia y ya se encuentra en nuestro país para recuperarse de una lesión muscular que se produjo en su último partido con el Al-Nassr y que le tendrá alejado de los terrenos de juego varias semanas.

Al margen de la polémica protagonizada por su prometida después de compartir en redes sociales una imagen en el Valle de los Caídos confesando que es la misa más bonita a la que ha asistido, el portugués ha aprovechado sus primeras horas en Madrid para conocer de cerca su nuevo negocio, 'Vega Members Club', en el que es socio capitalista junto al impulsor del proyecto, Íñigo Onieva, y Manuel Campos Guallar.

Mientras Georgina se encuentra en Roma -donde ha asistido al desfile de la firma Valentino-, Cristiano no ha dejado pasar la ocasión de disfrutar de la noche madrileña en el nuevo 'place to be de la capital', un selecto club privado situado en la Milla de Oro que abrió sus puertas el pasado 6 de marzo con la presencia de rostros de la talla de Isabel Preysler, Tamara Falcó, Álvaro Falcó Chávarri e Isabelle Junot, Alessandra de Osma y Christian de Hannover, o Pablo Motos y Juan del Val entre otros, y en el que el astro portugués ha disfrutado este jueves de una relajada cena en compañía de unos amigos.

Tras varias horas en el interior, y en medio de una gran expectación de prensa y fans, el futbolista abandonaba el local pasada la medianoche luciendo la mejor de las sonrisas. Con una camisa blanca de Loewe con el nombre de la firma atravesando la prenda en la parte frontal, Ronaldo se ha mostrado parco en palabras con la prensa y no ha querido pronunciarse sobre las críticas que ha recibido su pareja por su visita al Valle de los Caídos, pero sí ha revelado de lo más risueño y levantando el pulgar que Íñigo lo está haciendo "muy bien" al frente de 'Vega'.
También el marido de Tamara se ha dejado ver después de su encuentro con el portugués y, consciente del revuelo que se ha creado en torno a sus declaraciones sobre la nacionalidad de los socios que quiere para su club, ha vuelto a explicar que se trata "de una mala interpretación, una interpretación desafortunada" de lo que quiso expresar: "En ningún momento lo que se quiere es excluir a una comunidad que de hecho aporta muchísimo valor a la ciudad y como he dicho antes, sin esta comunidad, tanto latina como internacional, este proyecto no sería posible, porque al final los clubes de miembros solo funcionan en ciudades cosmopolitas y Madrid gracias a estados extranjeros, latinos, de Europa, de todas partes del mundo, enriquece en la ciudad y entonces estos proyectos son gracias a estos, a este tipo de expatriados, nuevos residentes y vecinos que son más que bienvenidos y que bienvenidos a la ciudad, bienvenidos a Vega y todo en orden" ha zanjado, lamentándose de que todo lo que haga y diga se mire con lupa para aprovechar la mínima ocasión para criticarle. ¡Dale al play y no te lo pierdas!