MADRID 11 Abr. (Por Irene Díaz) -
Farruquito regresa a los escenarios con un nuevo espectáculo y una ambiciosa gira que tras mostrar 'Baile Flamenco' en España le llevará por China, Japón, Estados Unidos, Francia y Holanda.
Enamorado como el primer día de su mujer Rosario Alcántara, su mejor apoyo en los duros catorces meses que tuvo que pasar en la cárcel, el bailaor, que el pasado doce de enero de 2010 concluyó su condena, ha emprendido una nueva etapa con la que quiere dejar atrás todos los problemas que tuvo con la justicia y se convertirá en padre a finales de verano.
Aclamado como 'la mejor estrella que ha pisado la gran manzana' por el diario estadounidense 'The New York Times', el sevillano compagina su arte con clases magistrales de flamenco que imparte tanto en la academia que lleva su nombre en Sevilla como fuera de nuestras fronteras.
- ¿Os vais a animar a ser padres pronto?
- Sí, estamos locos de contentos, si Dios quiere a finales de agosto o primeros de septiembre llegará nuestro primer hijo, será varón, nos hemos enterado hace unos días. Era nuestro momento, hasta ahora teníamos muchos líos y a mi el trabajo no me dejaba parar, ahora que las cosas están más organizadas sentíamos que era nuestro momento, tenemos la edad perfecta para ser padres.
- ¿Preferías que fuera niño?
- Me daba igual, yo lo que quiero es que nazca sano y todo salga bien. Me hubiera vuelto igual de loco con una niña, lo que si que es verdad es que ahora que es niño le llamaré Juan y le diré 'Moreno' como a mi padre, por esa parte me alegro de que sea niño. Estaba toda la familia pendiente del sexo del bebé y están locos de contentos de que sea un niño.
- ¿Será flamenco?
- Bueno, no lo sé, que sea lo que el quiera, le apoyaré igualmente pero con el jaleo que hay siempre montado en casa va a tener difícil decantarse por otra cosa.
- ¿Crees que cambiará tu manera de ver la vida?
- No creo, nosotros en casa hemos acogido siempre a los niños con mucho entusiasmo, para nosotros son la alegría de la casa. Me gustaría tener muchos más, quiero tener la casa llena de niños, es la mejor manera de ser feliz.
- ¿Cómo entiendes la tradición gitana?
- Me gusta conservar las tradiciones y seguir nuestras maneras pero desde muy pequeño he estado rodeado de gentes de razas y culturas muy diferentes, teníamos un tablao en casa al que la gente venía a dar clases y acababa comiendo en nuestra mesa. Aprendí desde muy pequeño a respetar todas las costumbres y me gusta que la gente respete las mías.
- ¿Sigues dando clases?
- Sí, siempre que tengo tiempo lo hago, en junio daremos un curso en Sevilla.
- ¿Vives a gusto en Sevilla?
- Toda mi gente ha sido siempre de Sevilla y de allí me siento, he visita otras ciudades preciosas pero yo necesito levantarme y tener cerca a mis amigos, es mi manera de tener los pies en la tierra. A veces he pensado en irme fuera de España pero creo que sería incapaz de vivir fuera de Sevilla.
- ¿Qué conclusiones has sacado de aquellos problemas con la ley que truncaron por un tiempo tu carrera?
- El tiempo pasa y gracias a Dios la vida sigue, ahora estoy centrado en lo artístico, he recuperado la ilusión y me gustaría que la gente volviera a verme como artista, aquello fue una negra página de mi vida personal pero tengo más cosas que contar desde mi arte.
- ¿Ha cambiado tu círculo de gente a raíz de aquello?
- En cualquier experiencia mala de la vida se descubre mejor a la gente que te rodea pero yo tengo la suerte de seguir contando con grandes amigos, de los buenos, que vienen a casa a alegrarte, con ellos y con mi mujer y toda mi familia, que son mi mayor tesoro.
- ¿Qué te ha dado Rosario 'la canija'?
- Así la llamo, es una persona muy sencilla y muy realista, mi mitad, sus opiniones son las que más valoro, personal y artísticamente porque cuando hago algo mal me lo dice claramente, es muy buena persona y tiene un gran corazón.
- ¿No eres machista?
- No, en casa cada uno tiene su sitio y sabemos respetarnos, nos hemos llevado siempre muy bien, con nuestras discusiones, como todo el mundo pero sabemos complementarnos. Nos conocimos cuando teníamos trece y doce años y desde entonces hemos estado siempre juntos, hace diez años que nos hicimos novios.
- ¿Qué tipo de padre quieres ser?
- Trataré de darle una buena educación, igual que hicieron mis padres conmigo. Intentaré respetar las decisiones que tome y aconsejarle cuando crea que se equivoca.
- ¿Se te va a dar bien cambiar pañales?
- Claro que sí, he cambiado ya unos cuantos, a todos mis hermanos y a mis sobrinos pero lo cierto es que yo soy el que menos está en casa así que el gran mérito será de Rosario.
- ¿Sigues conservando parte del niño que eras?
- Sí, lo intento, intento no perder nunca la ilusión.