MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -
Hace poco Madonna publicaba unas fotos en su Instagram que nos hacían dudar si la cantante estaba dispuesta a adopatar de nuevo a un niño malauí. Las fotos que publicó daban la apariencia de conmovedoras y mostraban su parte más humilde y sensible, pero los dirigentes del país no parecen estar muy contentos con la estrella del pop.
El gobierno de Malawi ha calificado a Madonna como un "tosco" matón que exagera sus obras de caridad en el país y exige un trato preferencial cuando está de visita.
Así, el gobierno presidido por Joyce Banda ha acusado a Madonna de insultar a los oficiales y trabajadores del aeropuerto de la capital del país, Lilongwe, después de ser invitada a esperar la cola de facturación y tener que pasar los controles de seguridad junto al resto de pasajeros cuando abandonaba el país.
Para el gobierno del país africano, es "extraño y deprimente" comprobar que la estrella estadounidense quiera que el país africano se vea obligado "para siempre a expresar su gratitud" porque adoptó dos hijos malauíes.
"La bondad, en su acepción ordinaria, es gratuita y anónima", añadió el ejecutivo en un comunicado. "Si no puede ser gratuita y silenciosa, no es bondad, es otra cosa, se parece al chantaje", resaltó.
Por su parte, Madonna ha dicho a través de la web de su fundación Raising Malawi: "Me entristece que Banda haya elegido decir mentiras sobre lo que acordamos, mis intenciones y cómo me muevo por Malawi".
La artista ha resaltado que ella fue a Malawi hace siete años con honorables intenciones, y retornó este mes para ver las nuevas escuelas construídas por su fundación. "Nunca he pedido un tratamiento especial en el aeropuerto durante mi visita", apostilló.
Madonna ha asegurado que la disputa se debe a su relación con la hermana del presidente, Anjimile Mtila Oponyo, que presidió la fundación Raising Malawi hasta su fulminante despido. El Gobierno, por contra, dice que eso no tiene nada que ver.